Béisbol

Kendry Rojas, el cubano que convirtió un rechazo en un debut de fuego en Grandes Ligas

El relevista de los Mellizos de Minnesota Kendry Rojas se convirtió en el pelotero cubano número 402 en ver acción en las Grandes Ligas, tras debutar este miércoles ante los Mets en Nueva York.
El relevista de los Mellizos de Minnesota Kendry Rojas se convirtió en el pelotero cubano número 402 en ver acción en las Grandes Ligas, tras debutar este miércoles ante los Mets en Nueva York. Getty Images

El béisbol, ese deporte que tantas veces niega antes de conceder, terminó rindiéndose ante la perseverancia de Kendry Rojas.

Lo que hace apenas días era una posibilidad, este miércoles se convirtió en realidad: el zurdo cubano debutó oficialmente en Grandes Ligas con los Mellizos de Minnesota y lo hizo dejando una primera impresión que no pasó desapercibida.

Fueron dos entradas sin permitir carreras, con apenas dos hits tolerados, aunque también tres boletos que evidencian que el control aún está en proceso.

Pero más allá de la línea estadística, hubo un detalle que encendió las alarmas —en el buen sentido—: su recta alcanzó las 98.4 millas por hora, con promedio por encima de las 97.

Una carta de presentación potente, de las que obligan a mirar dos veces.

Así, Rojas dejó de ser promesa para convertirse en realidad.

Su debut no solo suma una historia individual, sino que lo coloca dentro de una tradición que sigue creciendo.

Se convirtió en el pelotero cubano número 402 en ver acción en las Grandes Ligas y el 404 en ser llamado a ese escenario, tomando en cuenta los casos de Ronnier Mustelier y Miguel Romero, quienes llegaron, pero no pisaron el terreno.

Además, es el cubano número 22 que aparece en MLB en lo que va de 2026, una cifra que habla del constante flujo de talento desde la isla.

Pero lo que hace especial a Rojas no es únicamente el número que ocupa en esa lista. Es cómo llegó hasta ahí.

Porque su historia no comenzó en el montículo. Llegó a República Dominicana siendo jardinero, con aspiraciones de hacerse un nombre con el bate. No pudo firmar. El béisbol le cerró la puerta… y le ofreció otra.

Se reinventó como lanzador, aprendió un oficio nuevo desde cero y en el 2019, con apenas 16 años, firmó por $200,000 con los Azulejos.

Desde entonces, todo ha sido construcción.

Paso a paso, categoría tras categoría, hasta que en este 2026 su brazo empezó a hacer demasiado ruido como para ignorarlo.

Su breve paso por las Ligas Menores este año —sin permitir carreras en más de siete entradas— fue suficiente para convencer a una organización de Minnesota que no suele apresurar procesos, y que ahora encuentra en el cubano a una pieza con proyección.

Y en su estreno, Rojas mostró exactamente eso: proyección.

No fue una salida perfecta. Tampoco tenía que serlo. Pero sí fue una actuación que deja pistas claras: velocidad de élite, capacidad de competir y margen de crecimiento. Elementos que, combinados con su historia personal, lo convierten en un nombre a seguir de cerca.

Porque cada número cuenta una historia, pero no todas las historias pesan igual.

Y la de Rojas —de jardinero descartado a lanzador de Grandes Ligas— ya empezó a escribirse en el lugar donde siempre quiso estar. Y ahora, con una bola que roza las 100 millas en la mano, parece que apenas está comenzando.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de abril de 2026, 10:45 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA