Stanton quiere hablar en el terreno y no de su contrato
Casi siempre vacía y distante, la pequeña sala de prensa de los Marlins no se veía tan abarrotada desde aquellos días turbulentos del 2012 cuando se anunció la primera temporada en el nuevo estadio y luego tras las polémicas declaraciones del entonces manager Ozzie Guillén a la revista Time.
Pero por tercera vez se llenaba hasta la bandera para servir de fondo al momento oficial en que Giancarlo Stanton se convertía en el deportista mejor pagado en la historia del hemisferio norteamericano.
“Estamos aquí para celebrar una firma monumental no solo para la organización de los Marlins sino para toda la comunidad’’, expresó el propietario de los peces, Jeffrery Loria antes de invitar a Stanton a estampar su firma en el pacto que le pagará $325 millones durante los próximos 13 años.
Loria describió como montó a todo su alta gerencia en un avión para viajar a casa de Stanton en California, la manera intensa en que se desarrollaron las negociaciones durante una semana y el alivio que sintió luego de que el jardinero aceptara los términos.
Stanton, un verdadero prodigio de fuerza con apenas 25 primaveras en su cuerpo, no quería que la conferencia de prensa girase en torno a la increíble suma –al punto que la BBC abrió uno de sus noticieros con la noticia- y todas sus palabras intentaban centrarse en el béisbol.
“El tema de la cantidad récord y todo lo que ustedes quieran leer en ello, se los dejo a ustedes’’, apuntó Stanton. “A mí solo me interesan los records en el terreno de juego y cuánto podemos mejorar de ahora en lo adelante’’.
Aunque el contrato ha sido criticado en algunos sectores de la industria deportiva, la estructuración del mismo es una muestra del ingenio de los negociadores de ambas partes, pues si bien convierte a Stanton en dueño de casi un tercio de un billón de dólares también dota a los Marlins de una flexibilidad financiera durante los primeros seis años.
Stanton ganará $6.5 millones en el 2015, $9 millones en el 2016 y $14.5 en el 2017, y en total percibirá unos $107 millones en esas seis temporadas, dejando lo más abultado del acuerdo para las siguientes siete campañas, cuando el club espera incrementar sus ingresos con un nuevo pacto televisivo.
“Esta es la decisión más dura de mi vida’’, agregó Stanton, quien espera ver un equipo mejorado a su alrededor para la nueva contienda y no hacer uso de su cláusula de escape luego de seis campañas. “Estamos hablando de 13 años. Yo no he ido a la escuela 13 años’’.
A lo largo de ese lapso de tiempo, el segundo lugar en la batalla por el premio de Jugador Más Valioso en la Liga Nacional espera que la franquicia haya entrado en un período de fortuna beisbolera y pueda llegar a octubre de manera consistente.
De hecho, su principal duda a la hora de aceptar la propuesta del club fue ese pasado lleno de decepciones y nuevo comienzos –con cambios de personal- que, incluso, le llevaron a manifestar su malestar en las redes sociales.
El guardabosque nunca olvidó lo sucedido luego de esa temporada inaugural del parque de La Pequeña Habana, cuando los peces finalizaron con marca de 69-93 en ruta hacia una purga de enormes proporciones.
Sin embargo, Stanton parece haber recibido motivos de fuerza para creer que lo peor quedó atrás.
“No se puede vivir siempre en el pasado y creo que tenemos un futuro brillante por delante’’, agregó Stanton. “Tenemos un núcleo de peloteros jóvenes y creo que este acuerdo en un punto fundamental para seguir construyendo ese futuro y una nueva forma de vida en el sur de la Florida’’.
El pacto de Stanton supera ampliamente los $106 millones ofrecidos por seis temporadas en el 2011 al torpedero dominicano José Reyes, la extensión de 10 contiendas que recibió el venezolano Miguel Cabrera por $292 millones y los $275 millones de Alex Rodríguez.
A pesar de un pelotazo en el rostro que cortó su temporada en septiembre, Stanton lideró la Liga Nacional en jonrones (37) y porcentaje de slugging (.555), y se le considera el bateador de más poder bruto en todo el béisbol.
Pero más allá de los números y su talento, los Marlins insistieron en el contrato para contar con una mayor integración de Stanton -que anteriormente aspiraba a jugar en la Costa Oeste- con la comunidad sudfloridana.
“Amo vivir aquí’’, recalcó el slugger. “Amo la gente. Amo el ambiente. Lo dije desde el principio, me gusta más aquí que en Los Angeles, donde crecí. Este es un lugar donde quiero dejar una huella y traer a Miami algo que nunca antes ha visto’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de noviembre de 2014, 2:40 p. m. with the headline "Stanton quiere hablar en el terreno y no de su contrato ."