Béisbol

Gus Domínguez: Hay envidia contra agentes de peloteros cubanos

BART HERNÁNDEZ hace un simulacro de lanzar una pelota en Jupiter, Florida, el 13 de agosto del 2010.
BART HERNÁNDEZ hace un simulacro de lanzar una pelota en Jupiter, Florida, el 13 de agosto del 2010. El Nuevo Herald

Como todos los agentes que se mueven en el cenagoso terreno de los peloteros cubanos, Bart Hernández conocía de sobra el nombre de Gus Domínguez, el único representante que había cumplido prisión por contrabando de peloteros de la isla, luego de un sonado juicio en Cayo Largo.

Ahora podrían ser dos los condenados si Hernández, quien se declaró inocente este lunes, es hallado culpable de dos cargos que se le imputan en una Corte Federal del Distrito Sur de la Florida, lo cuales podrían significarle hasta 20 años tras las rejas, y una pérdida sustancial de bienes y finanzas.

"No quiero hablar de teorías de conspiraciones y otras cosas que no puedo probar'', expresó Domínguez, de 56 años y residente de California. "Pero qué coincidencia que somos dos cubanos los únicos implicados en este tema a lo largo de décadas, cuando hay decenas de agentes no cubanos que también actúan en las mismas aguas. ¿Por qué Hernández y no otros muy cercanos? ¿Por qué solo dos cubanos en tanto tiempo? No tengo dudas de que hay envidia contra los agentes de peloteros cubanos''.

Aunque él se considera inocente de corazón y alma, Domínguez fue sentenciado el 12 de abril del 2007 a 34 meses, según documentos de la corte, por haber conspirado para permitir la entrada ilegal de cinco peloteros cubanos con fines de lucro, algo que también aplica para Hernández, quien trabaja para la agencia Magnus Sports, del cantante Marc Anthony.

En el caso de Hernández, los documentos que se hicieron públicos el viernes pasado, afirman que comenzó sus supuestas actividades ilegales en el 2008, poco después de que Domínguez entrara en la cárcel.


A Hernández, natural de Pinar del Río, se le dispuso una fianza de $300,000.

"No es posible que esto estuviera ocurriendo desde hace ocho años y que nadie supiera nada, especialmente las Grandes Ligas'', agregó Domínguez, quien se dio a conocer al negociar el contrato de René Arocha y luego de varios cubanos. "Esto es parecido al tema de los esteroides, ¿tú crees que las Grandes Ligas no sabían lo que estaba pasando? Por favor''.

Básicamente, a Hernández se le acusa de conspirar para alentar e inducir la entrada de un inmigrante ilegal a Estados Unidos, e introducir un inmigrante ilegal a Estados Unidos -en este caso el pelotero Leonys Martín- con el objetivo de obtener un beneficio financiero.

Cada cargo conlleva un máximo de 10 años de prisión como máximo, a cumplir tres como mínimo, además de exigirle un pago de $1.5 millones, la devolución de una moto Honda del 2001, y gravámenes sobre dos propiedades: una en la 1536 SE 15 Court, #203, en Deerfield, FL. 33441, en el condado Broward, y otra en la 721 Tanglewood Circle, en Weston, FL. 33327.

Igualmente, se le retirarán todos los beneficios derivados de los contratos de los peloteros Martín (Seattle), Dalier Hinojosa (Filis) y José Abreu (Chicago).

De acuerdo con documentos legales, a Hernández, de 53 años, se le acusa de conspirar con dos individuos ya en prisión, Eliécer Lazo y Joel Martínez Hernández, para permitir la entrada ilegal de Martín.

El actualmente jugador de los Marineros fue firmado en el 2011 por los Rangers de Texas por $15.5 millones, pero el caso contra Lazo y Martínez data del 2013, cuando ambos fueron sentenciados por entrar de contrabando, secuestrar y extorsionar a Martín.

"Desconozco cuál será el futuro de Bart y sinceramente le deseo suerte, pero que se prepare, porque la batalla va a ser dura'', recalcó Domínguz, quien nació en Regla, La Habana, y acutalmente trabaja como consejero de empresas de representación. "Al final, las Grandes Ligas debe ser honestas y realizar una investigación de más alcance para llegar al fondo de la verdad’’.

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