La "locura'' del primer bate de Miami pudiera terminar como una movida maestra
Cuando Dee Gordon fue suspendido 80 juegos por uso de sustancias prohibidas el viernes pasado, Don Mattingly no perdió tiempo y convocó a una reunión de sus jugadores para reforzarles una idea: la adversidad solo se vence con unión y audacia.
Muchos jugadores creyeron que su manager solo hablaba desde el punto de vista emocional, el típico discurso para levantar la moral, pero no esperaban una movida que en principio sorprendió y ahora comienza a parecer una acción magistral.
"De aquí a tres años no podemos hacer esto, pues tendría las piernas cansadas'', comentó Mattingly sobre la decisión de ubicar a JT Realmuto como número uno en la alineación. A mí recuerda a un Jason Kendall o un Russell Martin, ese tipo de catcher que puede correr y es atlético. Tenemos que aprovecharlo ahora''.
Algunos levantaron las cejas cuando el nombre de Realmuto apareció en la hoja de alineación por delante de Martín Prado y se le atribuyó a cierta presión sabermétrica indicativa de ciertas potencialidades del enmascarado.
Pero Mattingly confesó que la decisión no le llevó mucho tiempo basado en la rapidez, la capacidad de poner la bola en juego y conectar líneas, y el momento caliente que vive Realmuto, quien batea para .500 en los últimos siete juegos.
"JT posee la manera correcta de enfrentar un turno al bate'', explicó el piloto de los peces sobre su receptor, quien suma cuatro hits en dos juegos como primero en el orden. "No se trata solo de pararse a tomar bases por bolas, sino de elegir los lanzamientos con los cuales te sientes cómodos y pegarle duro a la pelota. Y eso él lo sabe hacer''.
Afortunadamente, no se trata solo de Realmuto, pues los Marlins están observando una mejor disciplina en el plato relacionada con la manera de trabajar los conteos que va desde un Giancarlo Stanton más relajado en el cuarto puesto hasta un Marcell Ozuna que antes del choque del jueves había pegado jonrones en tres juegos seguidos.
No por gusto -¿el efecto Barry Bonds o el hecho de contar con dos coaches de bateo?- los peces eran el tercer mejor equipo en todas las Mayores en promedio ofensivo al conectar para .276, únicamente por detrás de Pittsburgh y Boston, así como sextos en porcentaje de embasamiento (.338) y décimos en OPS (.761).
"Estamos generando ofensiva de diferentes puntos y Giancarlo sabe que todo no recae sobre sus hombros'', comentó Mattingly. "Cada uno tiene una labor que hacer para poner presión en el pitcher, no regalar turnos, no hacer outs fáciles''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 5 de mayo de 2016, 5:04 p. m. with the headline "La "locura'' del primer bate de Miami pudiera terminar como una movida maestra."