Miguel Rojas: “El sueño mío es ser un shorstop de todos los días en las Grandes Ligas’’
Don Mattingly sabe bien el arma que posee en Miguel Rojas y no tiene miedo a usarla.
El manager de los peces lo conoce desde sus días al frente de los Dodgers, cuando el venezolano era apenas un muchacho en busca de un espacio bajo el sol de las Grandes Ligas.
“Un pelotero dispuesto a todo, con muchas ganas de jugar y muy versátil’’, expresó el piloto de los peces. “Y en estos momentos, claro está, es una pieza importante por las circunstancias que estamos viviendo’’.
Las circunstancias no son otros que la desaparición por 80 juegos de Dee Gordon, cuya suspensión por uso de sustancias prohibidas sigue como un eco silencioso en los confines del parque de La Pequeña Habana, aunque no se refleje de manera negativa en victorias y derrotas.
Rojas sabe que el innegable problema de reemplazar al estelar segunda base -un Guante de Oro y Bate de Plata- ha traído cierto malestar al equipo, pero le ha abierto una puerta de que otra forma jamás pudiese cruzar hacia la titularidad.
“Sé que esa posibilidad ha llegado hasta mí, pero no lo contemplo con alegría, sino como un deber, una responsabilidad para ayudar en este esfuerzo colectivo de ganar’’, explicó Rojas, de 27 años. “Pero no voy a negar que he esperado por un momento así’’.
En su tiempo mínimo en Los Ángeles como novato, Rojas fue una especie de seguro defensivo en los innings finales, como sustituto de Hanley Ramírez en el campo corto, hasta que en diciembre del 2014 lo enviaron a Miami como parte del canje que trajo a Dan Haren y, en ironía del destino, Gordon.
De cierta manera, eso no ha cambiado mucho ante la preferencia por Derek Dietrich, quien no posee la solvencia defensiva del venezolano, pero es apreciado por su bate.
“Esta dirigencia me conoce bien y yo me siento cómodo con ellos’’, afirmó Rojas. “El sueño mío es ser un shorstop de todos los días en las Grandes Ligas. Eso no ha cambiado en nada’’.
Para serlo, sin embargo, Rojas necesita demostrarles a Mattingly y su equipo que también puede ser confiable con el madero en la mano, y si en Los Ángeles conectó para .181, su promedio ofensivo ha venido al alza con .282 en el 2015 y .308 en lo que va de esta temporada.
Su futuro y sus ilusiones de ser titular estarán muy ligados a cómo le vaya por estos días hasta el regreso de Gordon en julio. Lo menos que puede hacer es sembrar una duda positiva en la mente del club.
“Es cierto que debo demostrarles que ofensivamente puedo ayudar al equipo’’, reconoció Rojas. “Por ahora me siento feliz de salir al terreno cada vez que me den la oportunidad’’.
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Esta historia fue publicada originalmente el 11 de mayo de 2016, 4:33 p. m. with the headline "Miguel Rojas: “El sueño mío es ser un shorstop de todos los días en las Grandes Ligas’’."