Béisbol

Marlins luchan contra los pronósticos y sin recibir el merecido respeto

BARRY BONDS, el coach de pitcheo Juan Nieves (c) y el manager Don Mattingly (d) contemplan el juego contra Arizona el 3 de mayo en Miami.
BARRY BONDS, el coach de pitcheo Juan Nieves (c) y el manager Don Mattingly (d) contemplan el juego contra Arizona el 3 de mayo en Miami. pportal@elnuevoherald.com

En medio de una División Este que parece una zona de guerra, los Marlins han mantenido un paso de elogio al ganar 13 de sus últimos 17 encuentros para seguir respirando en la nuca de los líderes.

Miami no acapara titulares como lo hacen Washington y los 20 ponches de Max Scherzer; ni como Nueva York con los dos cuadrangulares de Noah Syndergaard, pero se ha abierto camino por encima de los .500 sin contar con el estelar Dee Gordon y ahora sin poseer un solo relevista zurdo en el bullpen.

"Esto es parte de lo lindo del béisbol, que los pronósticos no siempre cumplen lo que se les indica'', apreció Martín Prado, quien conecta para .386. "No vamos a preocuparnos por el futuro, sino por el presente. Por ganar series. Si hacemos eso vamos a estar bien al final. No importan que los pronósticos nos pongan en otro lugar''.

Para decirlo de una forma más clara: todos piensan que lo de los peces no va a durar y, incluso con una marca ganadora, se encuentran donde mismo se van a hallar al final de la temporada, en la penúltima plaza.

Han sido tanto los años de penurias y decepciones que nadie les cree, ni siquiera la fanaticada local que prefiere contemplar los juegos desde la comodidad del hogar en vez de asistir al estadio. La famosa frase del filme Terreno de Sueños: "si lo construyen, ellos vendrán'', acá se transforma en "si ganan, o ganan mucho, y seguido, entonces puede ser que vengan'', aunque ni eso es seguro.

Lo cierto es que con un pitcheo que apenas supera las cinco entradas por faena, un bullpen sin grandes nombres y sin un especialista -el único equipo así en las Mayores- en dominar zurdos, un Giancarlo Stanton que va de los racimos de jonrones a los racimos de ponches con una facilidad pasmosa, Miami ha podido capear temporales de todo tipo.

Más allá de que hombres como Prado, Marcell Ozuna, JT Realmuto y Christian Yelich están produciendo bien en este momento, parte de este éxito parcial pertenece al manager Don Mattingly y su cuerpo de entrenadores.

Si el 2015 resultó un fracaso con el cambio de Mike Redmond a Dan Jennings, esta vez se nota la mano calmada de Mattingly al frente del timón con un estilo franco, directo y estable que es apreciado por los jugadores.

El antiguo dirigente de los Dodgers parece regodearse en el hecho de que ahora los reflectores no llevan tanta intensidad y las controversias viven a ras del suelo, muy distintas al estilo de Hollywood que vivió en Los Angeles.

Frank Menechino y Barry Bonds trabajan de manera incansable con los bateadores, mientras Perry Hill hace su parte con la defensa. Cada cual va a lo suyo y la maquinaria del club, sin estridencias, funciona y avanza.

Todavía falta mucho, pero por ahora los pronósticos van por un camino equivocado.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de mayo de 2016, 2:49 p. m. with the headline "Marlins luchan contra los pronósticos y sin recibir el merecido respeto."

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