De tantos que salieron mal, los Marlins pueden haber ganado un premio en el canje de Trevor Rogers
Para tantos malos canjes que han realizado los Marlins en su historia, el de Trevor Rogers puede terminar siendo muy bueno. De hecho, Connor Norby está haciendo lucir inteligente a Peter Bendix y es apenas la mitad de la transacción por el pitcher zurdo.
A pesar de la derrota de los peces el martes por la noche 6-2 a manos de los Nacionales de Washington, Norby volvió a demostrar que puede ser una parte importante del futuro de la organización -si es que alguno asoma en la próxima primavera- y que es un pelotero que puede hacer diferencia.
Norby, quien llegó junto con Kyle Stowers procedente de Baltimore, ya ha hecho historia con los Marlins al ser el primer jugador de la franquicia con al menos 10 extra bases en sus primeros 13 encuentros diseminados entre tres cuadrangulares y siete dobles.
Uno de ellos tuvo lugar ante los Nacionales para impulsar en el quinto episodio una carrera de Miami, pero dejando en claro que Norby ha sido el punto más luminoso de la retahíla de traspasos orquestados por Bendix desde que ocupara el puesto de presidente de operaciones de béisbol.
Cuando debutó con los Orioles en junio parecía que encajaría perfectamente dentro de la política de talento joven de ese club, pero desde que llegara a los Marlins, Norby -se fue con dos indiscutibles a su cuenta- ha visto acción en 13 juegos con un promedio de bateo superior a los .300 y un OPS que supera los 1,000.
Stowers, por su parte, comenzó muy lento, pero durante la pasada gira por el Oeste del país despertó y, de pronto, podría conformar con Norby, un combo dinámico a la ofensiva que tanto ha estado necesitada en los últimos tiempos de sangre joven y productiva.
Y para los que guardan noticias habría que consignar el momento de Rogers, quien actualmente se encuentra en el Norfolk de Triple A y muchos se preguntan qué pensaban en Baltimore cuando decidieron dar luz verde a un canje por un lanzador cuya velocidad disminuida era tema de preocupación en los Marlins, para no hablar del acecho de lesiones.
SÁNCHEZ SALE LESIONADO
Más allá de la derrota, quizá lo más preocupante para los peces fue el conocer que Jesús Sánchez tuvo que abandonar el juego en la segunda entrada debido a dolores en la espalda que en principio no fueron considerados severos por el club.
El dominicano había pegado un imparable ante los envíos de Patrick Corbin y luego robó segunda, pero al incorporarse hizo un gesto de dolor que obligó al manager Skip Schumaker y al cuerpo de entrenadores a realizar una visita a la intermedia que terminó en la salida del pelotero.
MAX MEYER EN NOCHE PARA EL OLVIDO
Si Meyer era una especie de niño lindo cuando a principios de abril fue enviado a las Ligas Menores con 2.12 de efectividad, ahora experimenta problemas inevitables tras cerrar agosto con un promedio de carreras limpias de 7.12 y balance de cuatro derrotas y un triunfo.
Los Nacionales no trataron muy bien a Meyer, quien comenzó septiembre con otra mala salida al permitir cinco carreras y nueve imparables -dos de ellos cuadrangulares de Joey Gallo en el cuarto y Keibert Ruiz en el sexto- en 5.2 tramos de faena.
Sin duda, Meyer tendrá que aplicarse en el juego de ajustes si no quiere ser tragado por la maquinaria ofensiva de las Mayores.