Miami Marlins

Los Padres sobreviven a los Marlins en un duelo de pitcheo en el loanDepot park

El abridor de los Marlins Eury Pérez lanza en el primer inning del partido ante los Padres de San Diego, celebrado el 21 de julio de 2025 en el loanDepot Park en Miami.
El abridor de los Marlins Eury Pérez lanza en el primer inning del partido ante los Padres de San Diego, celebrado el 21 de julio de 2025 en el loanDepot Park en Miami. askowronski@miamiherald.com

No fue un festival de batazos, ni un juego que arrancara gritos desde las tribunas.

Pero fue suficiente para los Padres de San Diego, que se apoyaron en una sólida actuación de su cuerpo de lanzadores para vencer por la mínima a los Marlins de Miami, 2-1, este lunes por la noche en el loanDepot Park.

Eury Pérez cargó con la derrota a pesar de una actuación decente: cinco entradas, cinco hits, dos carreras y cinco ponches. Su único error fue permitir que los Padres tomaran ventaja temprano. Después, el relevo de Miami se encargó de mantener el marcador intacto, pero la ofensiva no respondió.

“Fue un largo tiempo sin ver bateadores’’, expresó el joven lanzador dominicano sobre la pausa del Juego de las Estrellas.

“Traté de mantenerme suelto y con el brazo listo, pero no pude hacerlo en casa. De todos modos no es excusa. Pude haberlo hecho mejor’’.

Los Padres hicieron lo justo y necesario en la segunda entrada. Primero fue Jackson Merrill, quien remolcó a Xander Bogaerts con un sencillo al derecho. Luego vino el veterano receptor Martín Maldonado, que conectó un doble por el izquierdo para traer la segunda carrera. Después de eso, los bates californianos también se apagaron, pero el daño ya estaba hecho.

El resto del encuentro fue un duelo de brazos. Desde el abridor dominicano Reiner Vásquez hasta el cerrador Jason Adam, el cuerpo de lanzadores de San Diego se encargó de mantener a raya a unos Marlins que conectaron más hits (nueve) pero no supieron capitalizar en los momentos importantes.

Miami se fue de 5-0 con corredores en posición anotadora.

“Me gustó lo que hicimos esta noche a la ofensiva’’, apuntó el mánager Clayton McCullough.

“Diseminamos unos cuantos imparables. Creo que ofensivamente nuestra manera de ver el juego estuvo bien fundamentada. Lo importante es tener turnos de calidad y seguir creando formas de anotar carreras’’.

El único destello del conjunto local llegó en el cuarto inning cuando Kyle Stowers mandó una recta a 400 pies por el jardín central para su cuadrangular número 22 de la temporada.

Un batazo limpio, poderoso, pero solitario. Fue todo lo que pudieron hacer los peces ante un bullpen que lució impenetrable.

Adrián Morejón fue uno de los nombres propios de la noche. El zurdo cubano trabajó 1.2 entradas sin permitir hit ni carrera, con dos ponches incluidos.

En un momento de apremio, sacó outs clave y mostró por qué poco a poco va recuperando la confianza del cuerpo técnico de los Padres. Su efectividad bajó a 1.76 en la temporada.

Merrill, autor de la primera carrera y productor de la segunda, también brilló en una noche donde el bateo escaseó.

El joven jardinero central se fue de 3-1 con una empujada y una anotada, dando señales de madurez en turnos claves. Por su parte, Maldonado, quien apenas batea para .187, volvió a demostrar que todavía puede responder con corredores en base.

La defensa también hizo lo suyo. Los Padres ejecutaron tres jugadas de doble play, todas oportunas, que frustraron cualquier intento de reacción por parte de los Marlins.

El cubano José Iglesias estuvo involucrado en dos de ellas, demostrando que, aunque no estuvo fino con el madero, su guante sigue siendo confiable.

En el bando local, Xavier Edwards fue el más productivo con el bate al irse de 4-3 y sumar su base robada número 17 del año. Pero más allá de sus esfuerzos, el equipo de McCullough no pudo rematar. Con hombres en base, el lineup se apagó.

Con esta victoria, San Diego mejora su récord a 54-45 y sigue consolidándose como uno de los contendientes en la Liga Nacional.

Para los Marlins, ahora con marca de 46-52, la historia sigue siendo la misma: competir, acercarse, pero no concretar. Y en el béisbol, eso es casi lo mismo que perder desde el primer inning.

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2025, 9:47 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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