Miami Marlins

¿Llegó un baño de realidad para los Marlins? Segunda derrota al hilo tras el golpe de los Astros

El abridor de los Marlins Cal Quantrill lanza en el tercer inning del partido ante los Astros de Houston, celebrado el 5 de agosto de 2025 en Miami.
El abridor de los Marlins Cal Quantrill lanza en el tercer inning del partido ante los Astros de Houston, celebrado el 5 de agosto de 2025 en Miami. dvarela@miamiherald.com

No hace mucho, los Marlins caminaban con el pecho inflado.

Acababan de barrer a los Yankees en Nueva York, se llevaban una serie ante unos Cerveceros de Milwaukee que no regalan nada y, por un momento, parecían ese equipo que muchos soñaron ver en octubre.

El ánimo era alto, las entrevistas hablaban de “química’’ y “confianza’’, y hasta el dugout respiraba cierta arrogancia competitiva.

Pero en el béisbol, los espejismos no duran mucho. ¿O sencillamente se trata de un mínimo bache en el camino antes de la recuperación?

“Hay que venir en la mañana porque hay un juego que ganar’’, expresó el manager Clayton McCullough sobre lo que les diría a sus peloteros.

“No nos ha ido bien en las primeras dos noches. Nos han vencido. Pero trataremos de ganar, salvar el momento y llegar en mejor forma a Atlanta. Un par de derrotas suceden muchas veces en la temporada. No sé el resultado del siguiente juego, pero espero que podamos seguir adelante’’.

Los Astros se encargaron de dar un baño de realidad en el loanDepot park. Con una ofensiva letal en los primeros innings y un dominio casi quirúrgico desde el montículo, los campeones del 2022 derrotaron a los Marlins por marcador de 7-3 y dejaron claro quiénes son los que de verdad piensan en octubre.

José Altuve, a quien no le perdonan nunca y en todas partes aquello del robo de señas en Houston, fue el encargado de abrir el libro de advertencias con un jonrón de dos carreras en el primer inning ante Cal Quantrill, quien cargó con la peor parte de la noche.

El abridor de Miami no logró contener el vendaval tejano y terminó siendo castigado con nueve imparables, siete carreras y dos cuadrangulares en apenas cuatro entradas y un tercio. Fue un bajón duro para alguien que venía lanzando con solvencia.

“Creo que no me fue bien en el tema de la colocación de los lanzamientos’’, reconoció Quantrill.

“No es que sea un equipo especial, aunque sí poseen bateadores fuertes en el centro. Tuve un mes muy bueno y ahora tuve un momento malo. Pero seguiré intentando dar mi mejor versión’’.

El jardinero de los Astros de Houston Jesús Sánchez batea en el tercer inning del partido ante los Marlins, celebrado el 5 de agosto de 2025 en Miami.
El jardinero de los Astros de Houston Jesús Sánchez batea en el tercer inning del partido ante los Marlins, celebrado el 5 de agosto de 2025 en Miami. D.A. Varela dvarela@miamiherald.com

Aquel batazo inicial fue seguido por una andanada de hits oportunos, destacando un triple de Jeremy Peña y un jonrón de tres carreras de Yainer Díaz en el quinto episodio.

Fue ahí cuando el marcador se despegó y se volvió evidente la diferencia entre un equipo hecho y derecho, como Houston, y uno todavía en formación, como Miami.

Por los locales, apenas hubo destellos. como los del recién llegado Jakob Marsee dejó su firma en el partido al sacar su primer jonrón en Grandes Ligas y confirmar su buen momento con el club, mientras que Erick Wagaman también la sacó del parque en la séptima entrada, pero ya para entonces el daño estaba hecho.

Lo más preocupante no fue la derrota en sí, sino la sensación de que los Marlins fueron dominados con facilidad.

A diferencia de la serie contra los Yankees, donde todo parecía salirles bien, esta vez el equipo se vio sin chispa y sin respuestas.

Y es aquí donde surge la pregunta que duele: ¿ha llegado el momento de la verdad?

Esta es la segunda derrota consecutiva para los dirigidos por Clayton McCullough y aunque mantienen una marca cercana a .500 (55-57), la realidad del calendario y los rivales que se avecinan no permite mucho margen de error.

El margen para soñar con el comodín sigue ahí, pero el techo competitivo parece más bajo cuando llegan equipos como los Astros.

A estas alturas del año, lo que menos necesita un club que aspira a postemporada es entrar en una mala racha.

El béisbol es un deporte de ciclos, sí, pero también es cruel con los que no saben adaptarse. Houston mostró ese nivel de precisión y experiencia que gana juegos en septiembre.

Los Marlins, en cambio, mostraron que aún están buscando su identidad.

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de agosto de 2025, 10:05 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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