Alcántara lanza como el as que se espera y novato venezolano pega su primer jonrón en triunfo de los Marlins
Los Marlins encontraron este martes por la noche el equilibrio que tanto han buscado: un pitcheo sólido de su as Sandy Alcántara y una ofensiva que supo aprovechar los momentos claves para imponerse 6-2 sobre los Cardenales en el loanDepot park.
El serpentinero dominicano, quien había sido golpeado en varias de sus últimas aperturas, lució mucho más como el lanzador que una vez ganó el Cy Young, trabajando siete entradas con autoridad.
Fue apenas la tercera vez en la temporada que logra completar siete innings, un detalle que habla de la consistencia que tanto le ha costado encontrar.
Además, sus nueve ponches constituyen la mayor cantidad que ha recetado en toda la campaña, una señal alentadora para Miami.
El derecho permitió apenas cinco imparables, dos carreras —solo una limpia— y colocó a los peces en el camino de la victoria.
A diferencia de otras salidas recientes, Alcántara dominó con su bola rápida y mostró gran comando en sus envíos rompientes, dejando claro que todavía puede cargar con la responsabilidad de ser el hombre grande de la rotación.
Miami se apoyó también en una ofensiva repartida que, sin depender de un solo cañonazo, logró fabricar carreras en cinco de los ocho capítulos ofensivos.
Desde el doble play que remolcó la primera en la segunda entrada hasta el boleto con bases llenas de Jakob Marsee en el octavo, los Marlins siempre encontraron la manera de mantener presión sobre el rival.
El jardinero Heriberto Hernández volvió a ser una figura importante al empujar dos carreras con un sencillo oportuno en el tercer episodio, mientras que el novato Máximo Acosta se dio el lujo de conectar el primer cuadrangular de su carrera en el sexto capítulo, un batazo de 418 pies que puso a celebrar a la afición local.
En contraste, los Cardenales nunca pudieron descifrar del todo a Alcántara. Solo un doblete de Lars Nootbaar en el quinto y un cuadrangular solitario de Wilson Contreras en el sexto dieron señales de vida a la ofensiva de San Luis, que se quedó con seis corredores en base y se ponchó 11 veces.
Anthony Pallante cargó con la derrota al tolerar ocho imparables y cinco anotaciones en apenas cinco entradas y un tercio de labor.
El bullpen de San Luis tampoco estuvo a la altura, regalando boletos que resultaron costosos, especialmente en el octavo cuando Miami puso cifras definitivas.
Más allá de los números, lo cierto es que esta victoria sabe a respiro para unos Marlins que necesitaban urgentemente una presentación sólida de su rotación.
Alcántara se encargó de recordarle al equipo que aún puede ser un líder en la lomita, mientras la ofensiva muestra señales de despertar después de varios encuentros irregulares.