Los Marlins son una familia y me siento parte de eso. La versatilidad es la marca de este venezolano
En un año donde pocos creían en los Marlins, Javier Sanoja se convirtió en el símbolo silencioso del esfuerzo.
Llegó sin grandes titulares, pero con una mentalidad inquebrantable. Hoy, el venezolano no solo es un pelotero versátil que puede jugar en cualquier posición —incluso lanzar cuando hace falta—, sino también un líder que predica con el ejemplo dentro y fuera del terreno.
Los Marlins comenzaron la temporada con pronósticos de desastre. Muchos hablaban de un equipo en reconstrucción, sin identidad ni alma.
Pero a fuerza de entrega, disciplina y una sorprendente química de vestuario, este grupo joven demostró que se podía competir. En ese proceso, Sanoja se ganó su lugar: en la alineación, en el clubhouse y en el corazón de los fanáticos.
Reconocido con el premio Heart and Hustle, que entregan los periodistas al jugador que más duro juega y con más pasión defiende el uniforme, Sanoja ha cerrado el año con humildad y hambre de más.
En conversación con este medio, el venezolano habló de su evolución, de lo que significa ser parte del nuevo núcleo de los Marlins y de sus planes para el invierno.
¿Qué ha significado esta temporada para ti?
“Primero que todo, los créditos a Dios y a la organización de los Marlins por confiar en mi talento y darme la oportunidad de desarrollarme aquí en Grandes Ligas. Creo que todavía hay mucho más que puedo dar y esta temporada me deja aprendizajes que me motivan a venir más preparado el año que viene’’.
Eres un pelotero que juega en todas partes. ¿Te pidieron emular a Jon Berti?
“No me dijeron que hiciera lo mismo que él, pero sí lo vi mucho. Hoy el pelotero utility tiene un gran valor. Lo tomo como motivación. Al final del día, lo que me importa es ayudar a mi equipo donde sea’’.
Pocos creían en este grupo. ¿Cómo te sientes dentro de ese proceso?
“Lo dijo el mánager Clayton McCullough: fue un mensaje muy bonito. Nos eliminaron en el juego 159 y dolió, porque nadie creía en nosotros. Pero creamos una química, una familia. Los Marlins de hoy los describo como eso: una familia’’.
¿Tienes algún momento favorito de la temporada?
“En lo personal, el juego contra los Yankees nunca lo voy a olvidar. Y en lo colectivo, todo lo que hicimos fue fantástico. Los fanáticos están creyendo más en nosotros y el año que viene veremos más gente en el estadio’’.
¿Cuál fue tu mayor aprendizaje este año?
“Estar preparado siempre. Estudiar el juego, estudiar al equipo contrario. Eso fue lo que más me ayudó esta temporada. Fue una campaña de altas y bajas, de muchos ajustes. Dios me puso a prueba porque sabía que podía afrontarlo. Como dicen: él da sus mejores batallas a sus mejores guerreros. Estoy muy agradecido porque aprendí mucho’’.
¿Qué harás en el invierno? ¿Vas a jugar en Venezuela o descansar?
“Todavía no he hablado con el equipo sobre el permiso para jugar invierno, pero mi meta es prepararme, llegar listo al entrenamiento de primavera. Quiero venir fuerte, pelear por mi puesto y mantenerme en el réster el próximo año’’.
Finalmente, ganaste el premio Heart and Hustle. ¿Qué significó para ti?
“Fue muy especial. Me dio mucha confianza. Clayton me dijo todo el año: ‘Tú eres parte de esto, tienes que levantar a tus compañeros’. Y eso trato de hacer: compartir mi energía, mi vibra. Creo que eso se reflejó en el campo y en el grupo’’.