Miami Marlins

Los Marlins apuestan por el reencuentro: lanzador regresa a Miami con contrato de un año

Los Marlins firmaron al derecho Chris Paddack por una temporada y $4 millones, con $500,000 adicionales en incentivos.
Los Marlins firmaron al derecho Chris Paddack por una temporada y $4 millones, con $500,000 adicionales en incentivos. Foto: vía Getty Images

Apenas a un día de que lanzadores y receptores reporten a los entrenamientos primaverales en Jupiter, Florida, los Marlins hicieron un movimiento discreto, pero cargado de simbolismo: firmaron al derecho Chris Paddack por una temporada y $4 millones, con $500,000 adicionales en incentivos.

El acuerdo, adelantado por Jon Heyman del New York Post y confirmado por el sitio especializado Fish On First, marca el regreso de un brazo que alguna vez fue desarrollado por la propia organización… y que ahora vuelve con una historia muy distinta.

Paddack, de 30 años, fue seleccionado por los Marlins en la octava ronda del draft de 2015, pero apenas un año después fue enviado a los Padres de San Diego en un canje por el veterano cerrador Fernando Rodney.

Aquel movimiento, menor en su momento, terminó convirtiéndose en una de esas transacciones que el tiempo se encarga de recontextualizar.

Convertido hoy en un veterano de siete temporadas en Grandes Ligas, Paddack aún es recordado por su irrupción en 2019, cuando firmó su mejor campaña profesional.

Como novato con San Diego, dejó un promedio de carreras limpias de 3.33, un FIP de 3.95, casi 10 ponches por cada nueve entradas y un excelente control que lo colocó entre los brazos jóvenes más prometedores del circuito.

Ese pico, sin embargo, nunca volvió a repetirse.

Las lesiones comenzaron a marcar su carrera, incluyendo una segunda cirugía Tommy John, y su tránsito por organizaciones como Minnesota y Detroit estuvo más ligado a intentos de recuperación que a consolidación.

En 2022, los Padres lo enviaron a los Mellizos en un canje múltiple que incluyó a Emilio Pagán, Taylor Rogers y Brent Rooker, pero los problemas físicos persistieron.

La temporada pasada, Paddack logró algo que no había conseguido antes: salud relativa.

Lanzó 158 entradas, la mayor cifra de su carrera, aunque con resultados poco alentadores (5.35 de efectividad, 5.01 FIP).

Minnesota terminó traspasándolo a los Tigres en la fecha límite y en Detroit su rendimiento volvió a decaer, con promedio de limpias de 6.32 en 47 innings.

Desde el punto de vista del repertorio, la recta de cuatro costuras sigue siendo su mejor arma.

Promedia 93.7 millas por hora, genera contacto débil y en 2025 registró un run value positivo. Su cambio, históricamente su sello, fue todo lo contrario: terminó como uno de sus peores envíos y estuvo directamente vinculado a 10 de los 31 jonrones que permitió.

Aun así, hay indicadores que explican por qué Miami decidió apostar.

Paddack induce persecuciones fuera de la zona (85 %), no concede muchas bases por bolas (89 %) y su extensión al soltar la pelota, una de las mejores de Grandes Ligas, le permite “ocultar” la recta y compensar la falta de velocidad elite.

En esencia, los Marlins ven esta firma como un movimiento espejo al de Cal Quantrill en 2025: contrato corto, salario manejable y la expectativa de que el lanzador abra la temporada como abridor de la parte baja de la rotación.

Su permanencia dependerá tanto de su rendimiento como del avance de los principales prospectos del sistema, Robby Snelling y Thomas White.

Para una organización que sigue construyendo con paciencia y margen financiero limitado, Paddack representa una apuesta de bajo riesgo, con la esperanza de que el reencuentro con Miami sirva —esta vez— para escribir un capítulo distinto.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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