Un recién llegado al equipo rompe el empate y los Marlins aseguran segundo triunfo de la temporada
Cuando el juego parecía destinado a definirse por detalles mínimos, apareció el batazo oportuno. Owen Caissie conectó el hit que rompió el empate en el octavo inning y llevó el sábado en la tarde a los Marlins a una cerrada victoria 4-3 sobre los Rockies de Colorado, asegurando así su segundo triunfo de la joven temporada.
En un duelo que se movió por rachas, Miami supo resistir y responder en los momentos clave. Luego de igualar el marcador en el quinto episodio gracias a un cuadrangular de Liam Hicks —quien remolcó tres carreras en la noche—, el equipo mantuvo la presión hasta encontrar la grieta definitiva en el relevo rival.
Esa llegó en la octava entrada. Con el juego igualado a tres, Otto López abrió la puerta al anotar la carrera de la ventaja tras el sencillo de Caissie al jardín central, un batazo oportuno que desató la celebración en el dugout local y terminó inclinando la balanza.
El aporte ofensivo de los Marlins fue consistente a lo largo de la noche, con 10 imparables.
Caissie lideró el ataque con tres hits, mientras que Agustín Ramírez sumó dos y anotó en una ocasión, siendo parte constante del tráfico en las bases que incomodó al pitcheo de Colorado.
Desde la lomita, el abridor Eury Pérez trabajó siete entradas sólidas, en las que permitió tres carreras y ponchó a ocho rivales, manteniendo a la novena local en juego pese a los dos jonrones concedidos.
El relevo hizo el resto: Calvin Faucher se llevó la victoria tras una octava entrada sin daños y Pete Fairbanks cerró la puerta en el noveno para apuntarse el salvamento.
Así, en un inicio de campaña donde cada victoria cuenta para marcar el tono, los Marlins demostraron carácter y oportunismo.
Y esta vez, el nombre propio fue el de Caissie, cuyo swing oportuno marcó la diferencia en una noche apretada en Miami.
Ahora, los Marlins buscarán asegurar la serie este domingo con el derecho Max Meyer en la lomita, uno de los brazos jóvenes llamados a ser pieza importante dentro de la rotación del equipo esta temporada.
Meyer tendrá la responsabilidad de mantener el impulso y darle continuidad a este buen arranque.
Para Miami, será una nueva oportunidad de seguir construyendo confianza desde temprano en la campaña, apoyándose en un pitcheo que ha respondido y una ofensiva que, aunque todavía busca mayor consistencia, ya ha demostrado que puede responder en los momentos decisivos.