Esta vez no iban a quitarme la pelota. Sandy Alcántara lanza juego completo sin carreras
Hay fechas que no solo se ganan en el terreno, sino que se sienten como una reivindicación personal. Para Sandy Alcántara, esta fue una de ellas.
Con la serenidad de quien ha atravesado la tormenta, el derecho dominicano firmó el miércoles un juego completo sin permitir carreras en la victoria 10-0 de los Marlins sobre los Medias Blancas, confirmando que su regreso al más alto nivel ya no es promesa, sino realidad.
Durante nueve entradas impecables, Alcántara permitió apenas tres hits, no otorgó boletos y ponchó a siete rivales, dominando con una mezcla de potencia y precisión que recordó sus mejores tiempos.
Fueron 93 lanzamientos de control absoluto, de saber cuándo acelerar y cuándo bajar la velocidad, como bien destacó su mánager Clayton McCullough.
“Todo le funcionó… utilizó todos sus lanzamientos… una labor realmente efectiva”, resumió el piloto.
Pero más allá de la línea estadística, había algo más profundo en el montículo.
“Desde la salida anterior sabía que podía completar un juego”, confesó Alcántara, quien esta vez no dejó dudas.
Cada inning fue una reafirmación de confianza, una conversación silenciosa entre el lanzador y su destino. Y cuando llegó el último out, ya no quedaban preguntas.
“La vez anterior me quitaron la pelota y es algo que respeto de parte del mánager, pero ahora sabía que no me la iban a quitar’’, recalcó entre sonrisas el serpentinero.
“Me sentía muy bien desde el primer lanzamiento y me sentí mejor en el último’’.
No ha sido un camino fácil. El propio derecho reconoció haber tenido que lidiar con la negatividad y el ruido externo.
“Los comentarios estaban en todas partes”, admitió. Sin embargo, encontró refugio en su fe, su familia y el clubhouse.
Hoy, el resultado es un lanzador renovado, más fuerte mentalmente y con la misma calidad que lo convirtió en uno de los brazos más respetados de las Grandes Ligas.
Los números comienzan a respaldar esa sensación.
Alcántara suma ahora una racha de 16 entradas sin permitir carreras para iniciar la temporada, la cuarta más larga en la historia de la franquicia, solo detrás de nombres como Dontrelle Willis y Josh Beckett.
Además, alcanzó su 13er juego completo en las Mayores, colocándose entre los líderes históricos del club.
Y si el pitcheo marca el camino, la ofensiva lo acompaña con autoridad. Miami conectó 13 hits y produjo en racimos desde el primer inning, dejando sin respuesta a unos Medias Blancas que nunca encontraron ritmo.
En medio de ese ataque, una figura sigue creciendo con fuerza: Liam Hicks.
El receptor tuvo otra jornada brillante al batear de 4-3 con cuatro impulsadas, incluyendo un jonrón que encendió el estadio. Su inicio de temporada ya es histórico: 11 carreras remolcadas en sus primeros cinco juegos, un récord para la franquicia.
Hicks no solo está produciendo, está marcando el pulso ofensivo de un equipo que luce confiado y peligroso.
“Lo de Liam es algo para resaltar’’, agregó McCullouhg.
“Cada vez sus turnos son mejores y es una prueba de lo mucho que ha trabajado para mejorar en todos los aspectos. En general, la ofensiva se comportó muy bien y esperemos que siga así ahora que vamos a Nueva York’’.
Con marca de 5-1 en casa y una combinación de pitcheo dominante y bateo oportuno, los Marlins comienzan a enviar un mensaje claro en este inicio de campaña. Y en el centro de todo está Alcántara, no solo como líder de la rotación, sino como símbolo de perseverancia.
Porque a veces el béisbol va más allá de la victoria. A veces se trata de volver. Y en Miami, Sandy Alcántara ya regresó.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de abril de 2026 a las 4:59 p. m..