Miami Marlins

As del pitcheo de Miami se derrumba y los Azulejos frenan la buena racha de los Marlins en Toronto

El mánager de los Marlins de Miami Clayton McCullough le pide la pelota al abridor Sandy Alcántara en el sexto inning del partido ante los Azulejos, celebrado el 26 de mayo de 2026 en Toronto.
El mánager de los Marlins de Miami Clayton McCullough le pide la pelota al abridor Sandy Alcántara en el sexto inning del partido ante los Azulejos, celebrado el 26 de mayo de 2026 en Toronto. Getty Images

La racha de cuatro victorias de los Marlins encontró un muro en Toronto y, para colmo, uno de esos días en que nada sale bien desde el montículo.

Cuando Sandy Alcántara perdió el comando el martes en la noche, Miami malogró prácticamente todo lo demás.

El derecho dominicano vivió una noche amarga en la derrota 8-1 ante los Azulejos, una salida que por momentos pareció un accidente en cámara lenta.

No solo permitió ocho carreras y tres cuadrangulares en 5.2 entradas, sino que golpeó a cuatro bateadores rivales en una actuación completamente alejada de la imagen del ganador del Cy Young que Miami necesita recuperar.

Toronto olió sangre desde temprano y nunca soltó la presa.

El primero en castigar fue Ernie Clement con un jonrón solitario en el segundo inning.

Después vino la estocada emocional de la noche: Jesús Sánchez, antiguo compañero de Alcántara en Miami y compatriota suyo, desapareció una recta en el sexto episodio con un batazo de cuatro carreras que terminó de abrir el partido y de hundir al as de los Marlins.

Sánchez terminó con cuatro impulsadas y fue el gran verdugo ofensivo de una alineación canadiense que conectó 12 imparables y aprovechó cada grieta que dejó Alcántara.

También se fue para la calle el jardinero venezolano Yohendrick Piñango, mientras George Springer siguió encendido con tres hits y una remolcada.

Para Alcántara, la estadística final fue dura de mirar: 10 hits, ocho carreras limpias, tres jonrones permitidos y apenas cuatro ponches.

Pero más allá de los números, preocupó la sensación de descontrol. Hubo momentos en que parecía pelear más con su mecánica que con los bateadores rivales.

Miami, mientras tanto, nunca encontró manera de responder.

Los Azulejos apostaron por un “bullpen day’’ y el experimento les salió perfecto. Un desfile de cinco relevistas limitó a los peces a apenas cinco hits y una carrera.

Spencer Miles fue quien más daño hizo desde la lomita. Trabajó 4.1 entradas sólidas y mantuvo a raya a una ofensiva de Miami que venía jugando su mejor béisbol de la temporada reciente.

La única carrera de los peces llegó en el quinto inning gracias a un sencillo dentro del cuadro de Heriberto Hernández que empujó a Jakob Marsee.

Fue poco consuelo para un equipo que apenas bateó de 6-1 con corredores en posición anotadora y dejó escapar temprano cualquier oportunidad de mantener viva la racha.

Marsee y Javier Sanoja fueron de los pocos que lograron encontrar huecos con dos hits combinados, pero Liam Hicks, Kyle Stowers y buena parte del corazón ofensivo de Miami quedaron completamente neutralizados por el trabajo colectivo del bullpen de Toronto.

Después de varios días jugando con energía, agresividad y oportunismo, los Marlins volvieron a tropezar con una realidad que los ha perseguido demasiado esta temporada: cuando Alcántara no logra sostener el juego, el margen de error desaparece rápidamente.

Y esta vez desapareció antes de que Miami pudiera reaccionar.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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