Boxeo

Ortiz gana frente a un rival apático y con un desprecio enorme por el espectáculo

EL KING KONG cubano impuso su talento en Monte Carlo ante un rival sin ganas de pelear.
EL KING KONG cubano impuso su talento en Monte Carlo ante un rival sin ganas de pelear.

Pereza, apatía y descaro…esos fueron los enemigos que enfrentó Luis "King Kong'' Ortiz, camuflados en el cuerpo de un oponente que pasó por encima del ring bajo el nombre de Malik Scott.

En el inicio de su nuevo capítulo promocional con la empresa inglesa Matchroom Boxing, el gigante cubano venció el sábado en la noche por decisión unánime en Monte Carlo, la capital del mínimo principado de Mónaco.

Durante los 12 asaltos Ortiz (26-0, 22 KO) intentó mostrar su poder y descargar un golpe demoledor, pero Scott ofreció un espectáculo feo, atroz, que arrastró en su mediocridad las intenciones del hombre de Camaguey.

No se puede culpar a Ortiz, que en los rounds cuarto, quinto y noveno le propinó conteos de protección a su rival, aunque acaso deba trabajar más la forma de cortar el ring a esos Scotts del mundo, escurridizos y cobardes.

Quizá le pesó un poco la ausencia de 11 meses, pero nada impidió que los tres jueces le otorgaran veredictos favorables de 120-105, 120-105 y 119-106, mientras Scott (38-3-1, 13 KO) se contentaba con sobrevivir y cobrar el cheque.

Si en la primera mitad parecía que en cualquier momento Ortiz se llevaba el triunfo de un golpe, como esperaban él y su equipo de trabajo, la segunda se convirtió en un espectáculo deplorable, porque Scott se batía en retirada sin importar consecuencias, con desdén absoluto hacia el espectáculo.

Nada era firme alrededor de Scott, ni los conteos que recibió lucían contundentes, ni sus constantes caídas impresionaban al árbitro, que hasta se sorprendió enormemente cuando el estadounidense -en su segundo viaje la lona- le pedía ayudar para levantarse. Lo nunca visto.

Este es el mismo Scott al que muchos acusaron de haber fingido el impacto de un nocaut de Deontay Wilder para no seguir en la acción, algo que hubiera sido agradecido en este farragoso asunto en pleno casino de la abundancia europea.

Lo mejor que puede hacer ahora Scott es apartarse de los cuadriláteros y dejar que quienes buscan pelear de verdad se abran paso hacia choques directos. Después de esto, solo queda ver qué le depara el futuro a Ortiz, pero ojalá que no encuentre otro rival como este en el camino.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de noviembre de 2016, 5:55 p. m. with the headline "Ortiz gana frente a un rival apático y con un desprecio enorme por el espectáculo."

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