Conozca al empresario de Miami que preparó el inicio caliente de los boxeadores cubanos
Todavía Luis de Cubas Jr. no ha olvidado la mirada que le regaló su madre el día en que le comentó su decisión de dejar la universidad para dedicarse de lleno al boxeo. Apenas había pasado un semestre en Florida State en el curso de Negocios y el chico ya colgaba los guantes en su carrera.
Su padre, sin embargo, entendió mejor. Entendió que la fiebre del boxeo corría en la sangre familiar, como una enfermedad hereditaria. Después de todo, Luis de Cubas Sr. había dedicado más de cuatro décadas de su vida al comercio del dolor, con sus altas y bajas, al lado de figuras cimeras como Roberto Durán.
De Cubas padre sabía que al boxeo se asoman los vencedores y los que son devorados por los vencedores. Solo esperaba que su hijo tuviera la inteligencia para ubicarse entre los primeros, para jamás sentarse en el banquillo de los segundos.
"Mi madre no quería que me metiera en esto, pero yo no me pude resistir a la llamada de este deporte que conocía desde la infancia'', afirmó De Cubas Jr. "Así que me fui a California a trabajar con Joel Casamayor, solo. Ese fue mi primer boxeador. Mi primera experiencia''.
De aquella experiencia nació una trayectoria que hoy ubica a De Cubas Jr. entre los primeros hombres de la industria, al lado del poderoso consejero Al Haymon, y con un establo de guerreros, donde sobresalen varios cubanos.
Durante las próximas semanas, hombres como Erislandy Lara, Yordenis Ugás, Luis Ortiz y los hermanos Rancés y Leduán Barthelemy probarán lo que De Cubas Jr. denomina el inicio de año más caliente para los púgiles antillanos.
"Mi única misión es ayudarlos a lograr sus metas'', agregó De Cubas Jr., de apenas 30 años de edad. "Los ayudo a conseguir las peleas y ellos ponen el talento y la dedicación. Creo que los fanáticos cubanos no pueden estar más contentos con lo que viene''.
Lo que viene primero es Ugás peleando el 17 de febrero contra Ray Robinson por un puesto clave en el ranking welter de la FIB, la pelea de título pesado del CMB entre Deontay Wilder y Ortiz el 3 de marzo, el choque por la faja ligera de la AMB entre Rancés Barthelemy y Kyril Relikh, y el choque unificador de Erislandy Lara el 7 de abril ante Jarret Hurd.
Su relación con Lara es larga y casi familiar, de Ugás admira la determinación para regresar y darle un nuevo impulso a su carrera, el negocio de Ortiz y Wilder le dio algún que otro dolor de cabeza, pero lo contempla como un gran lobro, y de Barthelemy espera la gloria de ver a un cubano con tres fajas en tres divisiones.
En todas esas peleas se aprecia la mano negociadora de De Cubas Jr., quien se ha ganado el respeto de quienes toman decisiones en un ambiente tan complicado como el boxeo, que tiene el apoyo de Haymon.
"N es fácil este negocio, porque muchas veces te cansas de buscar oponentes y no aparecen, como es el caso de Lara'', apuntó el empresario nacido en Miami. "A veces el boxeo se calienta, otras se enfría. Hay que tener el pulso firme para no perder el objetivo''.
Nada mal lo que ha logrado De Cubas Jr. desde que se unió a Casamayor a los 18 años en un momento cuando todo parecía acabado para el campeón olímpico de Barcelona 92, y doble titular profesional.
Pero "Cepillo'' tuvo una de sus mejores demostraciones en el 2008 ante el prometedor Michael Katsidis, y de pronto el nombre de De Cubas Jr. comenzó a sonar con fuerza, al punto que hoy es indispensable en el boxeo.
"En el boxeo, cuando se negocia, lo más importante es la palabra'', recalcó el cubanoamericano. "Es la única manera en que uno se gana el respeto en este negocio. No fue fácil dejar la universidad e irme lejos de la familia para empezar solo, pero yo estaba convencido de que esto es lo que me gusta y que mi manera de ser me iba a abrir caminos. Lo que digo, lo cumplo. Mi palabra vale más que cualquier cosa''.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de febrero de 2018, 0:07 p. m. with the headline "Conozca al empresario de Miami que preparó el inicio caliente de los boxeadores cubanos."