Boxeo

Canelo-Golovkin 2. Sin tirar un solo golpe el GGG va ganando de calle esta pelea, fuera del ring

Saúl “Canelo’’ Álvarez (izq.) y Gennady Golovkin ya se acercan a su gran cita del 16 de septiembre en Las Vegas.
Saúl “Canelo’’ Álvarez (izq.) y Gennady Golovkin ya se acercan a su gran cita del 16 de septiembre en Las Vegas.

No se han lanzado un solo golpe en el ring, pero en la batalla pública Gennady Golovkin lleva la delantera en eso que llaman los intangibles, llevando la guerra mediática al propio patio de Saúl “Canelo’’ Ávarez, como preludio de lo que vendrá el 16 de septiembre en Las Vegas.

Desde que Canelo suspendiera un examen de dopaje –el dichoso clembuterol-, Golovkin y su equipo le han caído encima al mexicano sin dejar pasar un día para aguijonear su reputación y obtener, de paso, ciertas demandas que de otra manera no hubieran ganado.

Golovkin, entre otras cosas:

-Conquistó un incremento en la bolsa de un 30 por ciento en la pelea inicial a un 45 por ciento en la segunda entrega. El kazajo se plantó fuerte y hasta que no le ascendieron la paga no cejó.

-Logró que no se designara un árbitro, Tony Weeks, que desagradaba al entrenador Abel Sánchez a favor de la candidatura de Benjy Estévez, quien ni siquiera es de la Comisión Atlética de Nevada, sino de Nueva Jersey.

-Demandó que no se tomaran en cuenta los guantes “No Boxing, No life’’, que los Reynoso, los hombres más cercanos, pretendían utilizar. Sánchez alegó que una marca desconocida y nueva no debería ser usada en una pelea de título mundial. La Comisión nuevamente aceptó el pedido de GGG y su gente.

Y en medio de todo esto, Sánchez y Golovkin han mantenido que ellos son los verdaderos exponentes del “estilo mexicano’’ de pelear y que Álvarez es una desgracia para su propia gente. Aparentemente, este es un debate estéril, pero que se ha apropiado del imaginario popular en torno al combate.


De alguna manera GGG parece decir que él es más mexicano que el propio Canelo en su estilo de pelear, porque nunca ha dado un paso ni atrás ni al costado en sus presentaciones. Lo peor es que Álvarez y los Reynoso han picado el anzuelo al punto que una y otra vez han intentado desmentir los argumentos de sus oponentes.

Queda por ver quién será el mejor de los dos encima del cuadrilátero, pero por el momento la estrategia de echar más sal en la herida y aprovechar cualquier pulgada a su disposición les ha venido muy bien a GGG y Sánchez. Por ahora, llevan la delantera.

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