Boxeo

El encantador de serpientes del ring pretende hacernos bailar con otro show de circo en Japón

Floyd Mayweather Jr. (der.) junto a Tenshin Nasukawa en el anuncio de su pelea del 31 de diciembre.
Floyd Mayweather Jr. (der.) junto a Tenshin Nasukawa en el anuncio de su pelea del 31 de diciembre. Foto: AP

Durante mucho tiempo la súper modelo Linda Evangelista no se levantaba de la cama si no era para ganar mínimo $10,000. Floyd Mayweather Jr. todavía se da el lujo de regresar al ring solo si es para recibir un cheque de nueve números.

Apenas acaba de anunciar su combate del 31 de noviembre en Saitama, Japón, y las aguas de las redes sociales se han removido como un tsunami de los que suelen azotar el archipiélago asiático. Lo de Floyd siempres es en grande, expansivo.

Al menos cuando nos informó de su rival anterior no tuvimos que acudir a Google para conocerlo. Conor McGregor era la estrella más luminosa de la UFC y aunque sabíamos que este encuentro venía con su lado circense, nos asomamos al espectáculo a ver qué traía.

Ahora se nos habla de un tal Tenshin Nasukawa. Y no me digas que escuchaste este nombre hace unos días. No me hables como si lo conocieras de toda la vida. Este “fenómeno’’ de 20 años será algo importante en el kickboxing, pero no al punto de llevarnos la mano a la cabeza.

Más allá de cobrar un obeso cheque, ¿qué es lo que se trae entre manos Floyd? Tras doblar la curva de los 40 años, debe estar consciente de que las opciones para generar más dinero se van agotando y no las va a encontrar en las Artes Marciales Mixtas.

Seguramente, este encuentro tendrá lugar bajo las reglas del boxeo, como paso previo quizá a un choque primaveral contra Manny Pacquiao, quien se mide en enero a Adrien Broner. Una pelea de preparación contra un púgil en Las Vegas no generaría tanto interés y finanzas como esta recién anunciada contra el orgullo de Japón.

Perfecto para Floyd. Negocios y entretenimiento de la mano. ¿Y el riesgo? A pesar de la diferencia de edad, el estadounidense supera a Nasukawa en alcance, estatura y peso, porque el nipón suele combatir en las 126 libras, mientras que la última pelea de Floyd fue en las 149.


Nasukawa comenzó su carrera como boxeador antes de pasar al kickboxing, pero si se le elimina la capacidad para patear –uno de sus fuertes- debe ser presa de la experiencia y las habilidades de Floyd. Nada que ponga en peligro el otro cheque aún más pesado ante Pacquiao.

Los japoneses no ven la fecha del 31 de diciembre de la misma manera que los occidentales. Y no resulta nada del otro mundo que ese día se programen combates de todo tipo. El cubano Guillermo Rigondeaux venció un fin de año a Hisashi Amagasa.

De modo que tendremos pelea antes de comernos las 12 uvas y Floyd tendrá el camino y los recursos para las últimas grandes ganancias de su carrera. ¿Más o menos circo que contra McGregor? Eso no importa, la maquinaria del Money Train ha echado a andar y solo para ganar un papel de varias cifras, al estilo de la Evangelista en sus buenos tiempos.

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