Boxeo

El King Kong Ortiz ruge en la jungla de Los Angeles con un triunfo por KO sobre Travis Kauffman

LUIS ORTIZ deja tendido en la lona a Travis Kauffman en el 10mo asalto.
LUIS ORTIZ deja tendido en la lona a Travis Kauffman en el 10mo asalto. Getty Images

Pasó lo que tenía que pasar. Luis Ortiz entró al ring y dominó a Travis Kauffman en un combate que tendría repercusiones futuras en la división pesada.

Cuando se cansó de jugar con Kauffman, Ortiz (30-1, 26 KO) sacó a relucir la devastación de sus puños y acabó con su oponente con un rally fulminante que obligó al tercer hombre en el ring a detener las acciones en el 10mo asalto. No podía haber sorpresa de ningún tipo.

“No hay que noquear desde el mismo primer asalto’’, comentó Ortiz al final del combate. “Mis instrucciones eran boxearlo un rato hasta desplegar mis manos de una manera definitiva’’.

A no dudarlo, esta pelea se pudo acabar mucho antes, pero Kauffman –que había prometido un nocaut- tuvo problemas en las contadas ocasiones que aceptó el reto del cubano. Al menos se levantó en varias ocasiones y eso hay que reconcerlo.

Ortiz le perseguía por todo el cuadrilátero y Kauffman (32-3, 23 KO) se las ingeniaba para salir del área de impacto, temeroso de la zurda poderosa que suele terminarlo todo antes de tiempo.

A pesar de todo, Ortiz le propinó tres conteos de protección a Kauffman, el primero en el sexto round, cuando el camagueyano pensó que todo había terminado para su oponente.

Los otros viajes a la lona fueron en el octavo y en el décimo, antes de que una zurda iniciara la avalancha final que reafirmó a Ortiz como un contendor legítimo a la corona de la división pesada.


Eso, sin embargo, no asombró a nadie. La combinación de pegada y habilidad de un púgil como el gigante de Camagüey la exhiben pocos entre los guerreros de la categoría máxima, al punto que casi nadie se atreve a subirse a un cuadrilátero con él.

Los retos de boca hacia afuera abundan para el cubano de 39 años, pero a la hora de poner en blanco y negro fecha, hora y lugar, las más de las veces se pierde la pluma para firmar el contrato.

“Soy un guerrero’’, recalcó Ortiz. “Pelearé con el ganador entre Deontay Wilder y Tyson Fury. Quiero la revancha contra Wilder. No le temo a nadie’’.

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