Boxeo

Aceptó la pelea de mala gana, pero este campeón entiende que no siempre es recto el camino hacia la leyenda

¿Por qué hay que ver la pelea Lomachenko vs. Crolla?

Perfecto y afortunado. Estos son los únicos adjetivos que deben acompañar a Anthony Crolla cuando este viernes intente la casi imposible misión de despojar a Vasyl Lomachenko (12-1, 9 KO) de las dos fajas que posee en las 135 libras.
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Perfecto y afortunado. Estos son los únicos adjetivos que deben acompañar a Anthony Crolla cuando este viernes intente la casi imposible misión de despojar a Vasyl Lomachenko (12-1, 9 KO) de las dos fajas que posee en las 135 libras.

Perfecto y afortunado. Estos son los únicos adjetivos que deben acompañar a Anthony Crolla cuando este viernes intente la casi imposible misión de despojar a Vasyl Lomachenko (12-1, 9 KO) de las dos fajas que posee en las 135 libras, división que domina sin apuros.

Sin un mucho de perfección y un poco de suerte, el inglés será un convidado de piedra en un choque (ESPN+) que no despierta tanto interés por la enorma balanza de talento inclinada del lado del doble campeón olímpico y triple profesional de Ucrania.

Se entiende. Lomachenko quería pelear en Los Angeles contra Richard Commey, quien posee la faja de la Federación Internacional en el peso ligero. La otra, la del Consejo Mundial, está en poder de Mikey García, pero un choque entre este y el europeo no parece posible por el momento.

Commey había aceptado en principio y Lomachenko se veía con tres cinturones en su cadera, pero una lesion sacó de la ecuación al africano y Crolla (34-6-3, 13 KO) fue elevado a la posición de primer retador, cosa que fue aceptada de mala gana por el campeón y su equipo.

Si algo vale la pena de este combate es el propio Lomachenko. Considerado el número uno libra por libra del planeta por varios expertos y fanáticos, su excelencia boxística lo sitúa en un nivel tan alto que se respira un aire diferente: el de la grandeza.

No se puede negar que Crolla es un guerrero con garra y corazón, que irá de manera desesperada a buscar la gran sorpresa de la temporada, pero es que el chico de Manchester es como esos corredores de maratón que se contentan con ver de lejos al líder de la carrera.

Dos veces cayó Crolla ante el venezolano Jorge Linares, aunque luego se repuso con tres victorias consecutivas. El comprende que no era querido aquí, ni se le concede un ápice de esperanza y quizá eso sea algo bueno, tal vez prende algún fuego profundo.


Pero Lomachenko es mucho más. Es el fuego mismo. Trabajo de piernas, velocidad de manos, precisión y poder. Posee el paquete completo de habilidades y perderá tiempo en dominar el ring y las circunstancias, y sumar una victoria más.

Más allá de cualquier consideración, la pelea en las 135 libras es contra García. Desafortundamente, la balcanización del boxeo –eso de cada cual por su lado- y las guerritas palaciegas entre promotoras hacen muy lejana la posibilidad que ambos lleguen a enfrentarse, al menos por el momento.

De modo que no queda otra opción que disfrutar de lo que traiga la marea de este choque, a sabiendas que a la orilla solo llegará un vencedor, el mismo, el de siempre. Y todos entendemos de quién se trata.

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