Más de 2 millones de hogares vieron programa de Luis Ortiz y Wilder. Un buena señal para el futuro PPV
Tal vez no están errados los que idearon el Pago Por Ver entre Luis Ortiz y Deontay Wilder. La primera parte del programa de televisión Fight Camp para promover el choque entre los dos gigantes fue el más visto de la historia entre todos los facturados por PBC.
De acuerdo con datos de Nielsen Media Research, Fight Camp: Luis Ortiz vs. Deontay Wilder fue visto en 2.247 millones de hogares por la pantalla de FOX, reafirmando el interés por la segunda parte de un choque entre dos de los mejores pesados del momento.
Este programa que consta de varias partes, se transmitió el domingo antes del juego nocturno de la NFL, la segunda entrega llegará este sábado y la última podrá apreciarse el 17 de noviembre, días antes de la pelea que tendrá lugar en Las Vegas desde el MGM Grand Garden Arena.
Para que se tenga una idea del éxito, Fight Camp Ortiz vs. Wilder superó el promedio de 1.7 millones de hogares de la serie preparada en torno al encuentro entre Errol Spence jr. y Shawn Porter -dos de los mejores welters de la actualidad-, que vendió alrededor de 300,000 Pagos Por Ver.
Para el cubano Ortiz (31-1, 26 KO) se trata de la primera vez que será uno de los grandes animadores de una cartelera de PPV, a diferencia de Wilder, quien ya pasó por esta modalidad en su choque contra Tyson Fury con ventas superiores a las 300,000 unidades.
¿Cuánto podría generar esta revancha? Mucho dependerá de la maquinaria propagandística detrás de ella, pero los organizadores consideran que el recuerdo de la primera entrega en marzo del 2018 será un impulso más que suficiente para garantizar el éxito del evento.
En aquella ocasión, el cubano estuvo a casi nada de destronar al campeón del Consejo Mundial del Boxeo en el Barclays Center de Brooklyn, cuando se mantuvo a segundos de vencer por nocaut en el séptimo round antes que la campana -y cierta ayuda del árbitro- le permitiera un respiro a Wilder (41-0-1, 40 KO).
El llamado Bombardero de Bronce terminaría recuperándose para ganar por nocaut en el décimo asalto, pero siempre quedó en el aire la posibilidad de una revancha, aunque por aquel entonces no se pensaba que sería bajo la modalidad de Pago Por Ver.
Después de aquel encuentro, Wilder fue parte de una tremenda e inolvidable batalla que terminó en controversial empate contra Fury y posteriormente superó por nocaut en el mismo primer round a Dominick Breazeale.
Ortiz, por su parte, sumó victorias sobre Razvan Cojanu, Travis Kauffman y Christian Hammer, sin dejar de clamar por la revancha contra Wilder y en medio de la posibilidad de medirse a Anthony Joshua por una buena cantidad de dinero antes de que declinara y cediera el puesto a Andy Ruiz Jr.
Con la vista y el corazón puestos en Wilder, esta puede ser la última oportunidad del cubano -de 40 años- de convertirse en campeón del mundo y lo hará bajo la sombra de una plataforma enorme de distribución y en una cadena de mucho poder mediático.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de octubre de 2019, 11:41 a. m..