Boxeo

Tras perder en su debut, este cubano va con mejores argumentos y armas a su segunda pelea

Ismael Salas no quiere que el mundo conozca a un diferente Robeisy Ramírez, sino al verdadero Robeisy Ramírez. El profesor cubano está convencido de que este sábado el doble campeón olímpico se llevará la victoria y volverá a colocarse en la conversación de las 126 libras.

Ramírez va a segunda pelea profesional este 9 de noviembre por la pantalla de ESPN+ en Fresno, California, contra el mexicano Fernando Ibarra de Anda, un chico de 19 años que muy probablemente vio el debut profesional del antillano, cuando perdió por decisión dividida ante Adan González.

Pero Salas está convencido de que Ramírez no solo ha recuperado la confianza en su tremendo arsenal de boxeador, sino que ha dejado atrás algunos vicios del pugilismo amateur luego de varias semanas de intenso trabajo en su academia de Las Vegas.

“Uno de los puntos fundamentales que he trabajado con él ha sido establecer la mentalidad profesional’’, explicó Salas. “Quitarle esos defectos tan comunes a los cubanos de esta generación como no tardarse en hacer las acciones, no mover el pies de atrás cuando tira el jab, y plantarlo, que ponga bien los pies en balance para que sus golpes lleven más fuerza’’.

No solo Ramírez ha escuchado atentamente las indicaciones de Salas, también ha desarrollado fuertes sesiones de sparrings con boxeadores de diferentes estilos, geografías y niveles, desde reconocidos campeones hasta chicos amateurs que están a punto de debutar.

Dos de los nombres que sobresalen entre quienes han realizado sesiones de sparrings con Ramírez son Kazuto Ioka, un japonés cuatro veces campeón del mundo, y el filipino John Riel Casimero, uno de los reyes del peso gallo que unos días enfrentará en Birmingham a Zolani Tete.

“Quiero decirte que contra esos boxeadores de renombre, Robeisy estuvo muy bien, controlando las acciones’’, apreció Salas. “El antes se bloqueaba mucho para tirar los golpes, porque es algo que viene de lo amateur para que no le sumaran puntos en contra. Ahora está más suelto, con mejor actitud para el contragolpe’’.

Muchos se sorprendieron cuando el 10 de agosto en Filadelfia Ramírez cayó ante González, previo a una tremenda campaña promocional de ESPN que llegaba a compararlo con Vasyl Lomachenko, otro excepcional amateur con una soberbia carrera profesional.

Con décadas de experiencia en los trajines del ring, Salas ha trabajado con muchos campeones mundiales y guerreros de primera línea, entre ellos varios cubanos como Yuriorkis Gamboa, Erislandy Lara y Yordenis Ugás.


Ramírez ha realizado varias sesiones de entrenamiento junto a Leduán Barthelemy, otro de los pupilos de Salas que se presentará el 23 de noviembre en la cartelera de Deontay Wilder contra el cubano Luis Ortiz en Las Vegas.

De aquel debut de derrota y frustración, Ramírez espera sacar lo mejor para unirlo a lo que le pueda enseñarle Salas rumbo a su próxima presentación profesional, cuando el mundo del boxeo estará expectante para calibrar cualquier cambio en su transición profesional.

“Y esto apenas es el comienzo, porque él va a seguir creciendo en confianza, herramientas y éxitos’’, recalcó Salas. “Robeisy es tremendo muchacho. Me ha robado el corazón, porque es dedicado para el gimnasio. El fue doble campeón olímpico con 22 años. Yo le digo que por gusto no sucedió eso. Esto es un proceso, pero va a llegar lejos’’.

Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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