Sangre, sudor y lágrimas, es lo que promete el King Kong de Cuba en su pelea de campeonato
Luis Ortiz cerró su campamento en las colinas de Las Vegas para buscar la victoria en las luces del desierto. De la altura se trae los pulmones cargados de oxígeno y los músculos repletos de energía. Ya la pasión y el corazón estaban ahí, bien puestos, desde siempre.
El cubano ha resumido un entrenamiento de meses alejado de su familia, convencido de que ha tocado todos los puntos y ángulos posibles para llegar en la mejor forma de su vida a la pelea que definirá su carrera el sábado 23 de noviembre contra Deontay Wilder en el MGM Grand.
Quién sabe si esta pueda ser su última gran oportunidad de convertirse en campeón del mundo, de hacer historia para su Cuba y para sus fanáticos. No ha dejado nada a la casualidad ni a la improvisación. King Kong quiere elevarse como nunca en la Ciudad del Pecado.
¿Cómo resumirías este campamento?
“Me siento bien rumbo a esta pelea. Todo ese intenso trabajo finalmente llegó a su final y ahora se trata de descansar y estar en la mejor forma para la noche del combate. Trabajamos de manera inteligente durante el campamento. Hicimos las cosas de manera diferente con mi dieta y creo que eso me permitirá actuar a un nivel superior. Mi peso está donde queríamos. Ha sido todo muy productivo’’.
¿Algún cambio de estrategia de la primera pelea a esta?
“Como siempre he dicho, Wilder es el mejor pesado de la década y hasta que alguien no lo derrote, permanecerá como el número uno. Tenemos una estrategia diferente que pondremos en práctica y que creo será la diferencia en esta segunda ocasión’’.
¿Terminará por KO? Los dos lo han asegurado.
“Tengo planes para terminar todo esto antes de que finalice la campana, pero si es necesario llegar a la distancia, también estoy listo para llegar hasta el límite del combate’’.
¿Cuán difícil ha sido estar lejos de la familia?
“Debo confesar que ha sido muy duro estar alejado de ellos durante el campamento, pero sé que venir a Las Vegas fue la decisión correcta. Si quiero convertirme en el campeón mundial del boxeo, debo hacer este tipo de sacrificios. Todo lo que hago es por mi familia’’.
Este es el chance de hacer historia para Cuba.
“Convertirme en el primer campeón pesado profesional de la historia de Cuba sería un sueño hecho realidad, no solo para mí sino para mis compatriotas en todas las partes del mundo. Voy a entregar hasta la última gota de sangre, sudor y lágrimas en el ring este 23 de noviembre’’.
Ahora eres más conocido que en la primera ocasión.
“Esta es una oportunidad para mostrarle al mundo quién es el mejor pesado del planeta. Los fanáticos podrán apreciar una de las mejores peleas que puede ofrecer esta división, un combate que será recordado mucho más que el primero. Wilder y yo venimos a una gran batalla. Los aficionados serán los ganadores en esa noche’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de noviembre de 2019, 8:31 a. m..