Y Cuba sigue sin tener su campeón pesado profesional. La derecha de Wilder se interpone entre Ortiz y la corona
Y Cuba sigue sin tener su campeón pesado profesional. Luis Ortiz estaba ganando la pelea de su vida, pero terminó con un nocaut que le perseguirá para siempre y que le aleja, quizá de manera definitiva, de la posibilidad de colocarse una corona en la división máxima.
Wilder tiró poco la derecha, tal vez unas cuatro o cinco veces, pero cuando lo hizo en el séptimo asalto, descargó todo su tremendo poder en pleno rostro del cubano para retener su faja del Consejo Mundial y despejar cualquier duda sobre su lugar en el boxeo.
“Todo el mundo pudo ver por qué nadie quiere combatir con Ortiz’’, comentó Wilder al finalizar el combate. “Mis respetos para él, es un boxeador complicado, pero sabía que mi pegada lo iba a decidir todo’’.
Irónicamente, el nocaut de Wilder se produjo en el séptimo asalto, justo en el mismo tramo en que Ortiz estuvo a punto de destronarlo en marzo del 2018, cuando se vieron las caras por primera vez en Brooklyn, dejando a los fanáticos con ganas de ver una segunda parte.
Se pudiera decir que Ortiz boxeó incluso mejor que en aquella ocasión al presentarse en una forma física impresionante, con más movilidad y rapidez de su combinaciones que mantuvieron a raya a Wilder durante los primeros seis asaltos.
El cubano llevó la mejor parte y sus habilidades contuvieron la derecha de Wilder que se mantenía lanzando el jab, pero sin hacer mella en el organismo de Ortiz, que parecía crecer de round en round.
De hecho, gran parte del público comenzaba a corear el nombre de Ortiz y cuando la pelea llegaba a su justa mitad, toda la prensa le otorgaba al retador entre cinco o los seis asaltos iniciales, implicando que Wilder debería hacer algo fuera de lo común para llevarse la victoria.
Y vaya si lo hizo.
Al terminar una combinación el cubano, Wilder lanzó su jab y luego una derecha como una tormenta que se llevó por delante las ilusiones del veterano guerrero de Cuba, quien no pudo vencer el conteo del árbitro y golpeó varias veces las cuerdas de su esquina de puro dolor por la derrota.
“Esto es el boxeo, y siempre dije que uno de los dos iba a ser noqueado, porque esto no iba a durar 12 asaltos’’, comentó Ortiz. “Estaba claro cuando fui a la lona. Cuando escuché el conteo de siete, intenté levantarme, pero imagino que el conteo fue más rápido de lo que imaginaba’’.
Ahora Wilder sigue adelante a su pelea súper millonaria contra Tyson Fury, mientras que Ortiz vivirá un período de reorganización hasta encontrar un nuevo camino en el cuadrilátero. Sin duda no es el final para el gigante de Miami, pero sus días como retador mundial podrían haber llegado a su fin.
A pesar de todo, Ortiz seguirá siendo un guerrero a tomar en cuenta y ya se verá cuáles son los planes de Premier Boxing Champions. Una vez más, estuvo cerca de la corona. Una vez más se fue del ring sin tocarla.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de noviembre de 2019, 1:18 a. m. with the headline "Y Cuba sigue sin tener su campeón pesado profesional. La derecha de Wilder se interpone entre Ortiz y la corona."