El boxeo puede sobrevivir mejor que el resto de los deportes sin público y en medio del coronavirus
Si los deportes sin público son la nueva “normalidad’‘, el boxeo es el de mayores posibilidades de sobrevivir. Esa es la apreciación de Luis De Cubas, un experimentado promotor que contempla la difícil situación de su deporte en tiempos del coronavirus.
Poco antes de la llegada de la pandemia, De Cubas vivía uno de los momentos más activos de su carrera de varias décadas y se preparaba para una velada el 11 de abril en Minnesota, donde el cubano David Morell iba a pelear por una faja del mundo, pero por estos días se encuentra confinado en su casa de Miami en espera de que la realidad sea menos cruel.
“Esto es terrible para el boxeo, como lo es para el resto de los deportes’’, apuntó el empresario de 63 años. “Muchos pensamos en maneras de salir de esto, pero estamos atrapados en un momento en el cual estamos con las manos atadas por este enemigo de la salud pública’’.
A pesar de todo, De Cubas reveló que varios hombres fuertes del boxeo y las empresas más poderosas -el pertenece a Warriors- contemplan algún momento de julio como el punto de partida para relanzar el deporte en aquellos estados donde las órdenes gubernamentales lo permitan.
Uno de ellos puede ser la Florida, que otorgó la categoría de “negocios esenciales’’ a los deportes profesionales de importancia y que acogerá el 9 de mayo la UFC 249, el primer evento de magnitud en circunstancias complicadas a causa del COVID-19.
“Otro lugar que estamos mirando es Minnesota, donde la incidencia de la enfermedad ha sido controlada’’, agregó De Cubas. “Pero todavía es muy pronto para dar nada por sentado. Paciencia es la palabra de orden para que todos podamos mantenernos sanos’’.
De Cubas, sin embargo, se mantiene optimista de que el boxeo saldrá adelante por su propia naturaleza y bajo ciertos cambios en la manera que se factura el negocio y se transmite a los fanáticos, porque la ausencia de público es algo que pudiera mantenerse por el resto de la temporada y hasta que no se obtenga una vacuna contra el coronavirus.
El promotor confía en que el boxeo, por el hecho de ser dos hombres encima de un cuadrilátero que requieren la atención absoluta de las cámaras, será mejor recibido en los hogares que otros deportes como el béisbol, el fútbol o el football, donde las imágenes se dispersan algo más.
“Un estadio de pelota o de fútbol sin público luce una enormidad vacía’’, apuntó el empresario nacido en Cuba. “Allí el público es vital, la algarabía, el ambiente. Cuando dos guerreros suben al ring, nada más importa. Todo se hace más chico en el espacio. Por eso creo que el boxeo puede sobrevivir y triunfar en esta nueva realidad’’.
Para ello, De Cubas reconoce que se necesitan cambios en la forma en que se compensan a todos los implicados, ahora que la corriente financiera de los boletos en puerta se elimina, especialmente en las grandes peleas -la III de Deontay Wilder vs. Tyson Fury recaudó casi $17 millones en Las Vegas- donde las ventas de tickets se contabilizan en cifras de varios ceros.
La transformación fundamental sería en el “matchmaking’’: la manera en que se construyen los combates y las rivalidades, porque el público solo encendería la televisión para ver un producto de calidad y no veladas, como sucede en ocasiones, donde ya se sabe de antemano quién será el ganador.
“Si pones en la tele una pelea desbalanceada, la gente no la va a ver’’, recalcó De Cubas. “Antes podías poner una cartelera buena y otra no tanto. Como había un calendario amplio y con respaldo de patrocinadores y entradas de boleto, se veía un poco de todo. Ahora no esperes que producto malo tenga éxito. La gente no va a ver algo de poca o media calidad. Esto también, a la larga, será bueno para el boxeo’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de abril de 2020, 8:47 a. m..