Boxeo

Construyó un ring en casa y compró una finca, este gigante de Cuba quiere pelear pronto, hasta con Mike Tyson

Como no podía ir al gimnasio, Luis Ortiz se construyó uno en su casa. Buscó la ayuda de un carpintero y levantó un cuadrilátero, además de montar un saco y una pera. Ahora solo le falta un oponente, pero el cubano no ha dejado de entrenar desde antes del coronavirus y el regreso no le tomará por sorpresa.

Debido al cuidado a su familia y para cumplir con el aislamiento social, Ortiz no ha estado en contacto con el establo de boxeadores de su entrenador Germán Caicedo, pero eso no significa que haya dejado de seguir un plan de preparación.

“Me he mantenido en casa como todo el mundo’’, expresó Ortiz. “Pero me he mantenido activo, con una preparación física adecuada. Ya tengo mi ring en casa y allí hago los ejercicios. Me han dicho que podría volver a combatir entre agosto o septiembre. En cualquier caso, estaré listo’’.

En varias ocasiones, Ortiz graba sus rutinas y se las envía a Caicedo, quien se mantuvo durante muchas semanas encerrado en el gimnasio mientras la pandemia arreciaba en las calles de Miami; otras veces se encontraba con el preparador Jukka Tiovola, quien se encarga supervisar su trabajo físico.

“Con Luis estamos en un trabajo de mantener sus niveles en un momento donde la actividad del boxeo no es fuerte’’, explicó Tiovola. “Es una base para cuando exista un oponente en firme y él pueda entrar en una preparación superior sin tener que realizar muchos sacrificios’’.

Desde que cayera por nocaut en noviembre del 2019 ante Deontay Wilder, Ortiz se tomó apenas un par de semanas de descanso antes de regresar al gimnasio y estaba a punto de apretar motores cuando en marzo llegó la orden de detenerlo todo y distanciarse socialemente.

Por esos días de mediados de marzo, comenzaba a cobrar fuerza la noción de que una pelea entre Ortiz y Andy Ruiz Jr. sería posible, aunque el ex campeón mundial comentó luego que primero buscaría una presentación intermedia antes de aceptar el reto del gigante de Camagüey.

Pase lo que pase, Ortiz quisiera combatir al menos dos veces en este 2020.

“Me conoces y sabes que no soy boxeador de sentarme a escoger nombres por alguna conveniencia’’, agregó Ortiz. “Voy contra el que sea y el que quiera. Ahora se habla mucho del regreso de Mike Tyson. Si él quiere, voy hasta contra él. Solo necesito un nombre y una fecha’’.

De acuerdo con fuentes del campamento de Ortiz, se estudian dos o tres potenciales oponentes, aunque todavía no hay nada firme, pero se pretende que sean rivales de consideración para aprovechar el tiempo de vida útil sobre el cuadrilátero de alguien todavía en la élite de la división.

Mientras ese momento llega, Ortiz entrena en su gimnasio personal y acondiciona una finca que compró recientemente en el área de Homestead, donde espera cuidar de algunos animales y sembrar algo de yuca para recordar sus tiempos de campesino en Cuba.

“En el campo me siento bien, respiro aire fresco y mis chiquillos lo disfrutan mucho’’, apuntó Ortiz. “Pero estar en la finca para nada impedirá que siga con mis ilusiones de seguir creciendo en el boxeo, de enfrentarme a los mejores. Sé que hay muchos jóvenes en la división que quieren mi lugar, pero con este guajiro hay que contar’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de mayo de 2020, 9:00 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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