Boxeo

El Tren de Cuba pasa la prueba más dura de su carrera y sigue su avance a la terminal del éxito

El Tren Ramírez sigue avanzando a la terminal del éxito. Con una muestra innegable de avance, el cubano superó la mayor prueba de su carrera profesional y envío un mensaje a Top Rank en lo referente a un título del mundo: también cuenten conmigo.

Robeisy Ramírez venció por decisión unánime a Félix Caraballo, un hombre que le superaba en experiencia y rivales, para sumar su quinta victoria profesional y validar su candidatura entre los aspirantes a la cima de las 126 libras, ahora que Shakur Stevenson se ha marchado a la división superior.

Tras una primera mitad poco inspirada -aunque el cienfueguero llevaba el ritmo del combate- para ambos púgiles, Ramírez apretó el acelerador y demostró quién era el mejor de ambos encima del cuadrilátero, detrás de un jab educado y repetido, y combinaciones precisas.

Otro elemento favorable al cubano resultó su sólida defensa ante Caraballo, quien realmente intentó cambiar la marea del encuentro, pero sus golpes se estrellaban contra un muro antes de que Ramírez volviera al contraataque y siguiera sumando rounds como indicaron las votaciones de 79-73, 80-72 y 80-72 en su primera cita a ocho asaltos.

Algo en lo que debe trabajar Ramírez y que se repite en muchos de sus compatriotas es en el desarrollo de ese instinto asesino tan necesario en el boxeo: ejemplo de ello fue en el quinto round, cuando el ganador estremeció al boricua con un impacto de zurda, pero no pudo finalizarlo.

Con seis años en el pugilismo de paga y un enfrentamiento ante Stevenson, Caraballo le exigió mucho más a Ramírez que Adan González y esos otros oponentes que subieron contra él a un cuadrilátero.

Una vez más, se vio el trabajo de Ismael Salas, uno de los profesores más respetados, que ha sabido crecer más allá del ambiente y mercado cubanos para establecerse como un técnico capaz de forjar campeones mundiales desde Australia a Japón, de Inglaterra a los Estados Unidos.

Salas logró mucho con Yuriorkis Gamboa, le está dando un nuevo aire a Erislandy Lara, convirtió en campeón a Yordenis Ugás y ahora supervisa el proceso de rescate del boricua Félix Verdejo y en la reconversión de Ramírez, de quien no duda será un futuro coronado.

Ambos llevan trabajando juntos y la obra se nota. Ramírez crece de pelea en pelea, no a un ritmo espectacular, pero sí sostenido y seguro. La meta es llegar a la élite de las 126 libras en algún momento del 2021 y apuntar a una corona del mundo para la segunda mitad de ese año.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de septiembre de 2020, 1:01 a. m..

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Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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