Me dicen que soy un zorro viejo en el ring, pero me siento en mi plenitud y voy por más títulos
Félix Alvarado entiende el sacrificio de un campamento lejos de la familia. El campeón de Nicaragua vino a Miami para prepararse rumbo a su próxima pelea cuando Golden Boy pueda tener más claridad en medio de sus problemas con DAZN y Saúl “Canelo” Álvarez.
Hermano de otro rey nica del boxeo, René, este “gemelo’’ sabe de los altos y bajos de la carrera de un guerrero y recuerda que estuvo a punto de dejarlo todo antes de encontrar una mano amiga y una ayuda que le levantara el ánimo y le dejara ver cuánto le quedaba por recorrer.
Desde que llegara no ha hecho otra cosa que trabajar a marchas forzadas, porque confía que este es su gran momento, donde se cruzan de manera perfecta la experiencia de la mente y el ímpetu corporal. Tiene una faja mosca de la Federación Internacional, pero espera que no sea la única.
¿Cómo ha sido el campamento en Miami?
“Muy bien, solo estamos que Golden Boy nos confirme una fecha, pero mientras hemos hecho un gran trabajo con el profesor Moro Fernández y con el apoyo de mi manager William Ramírez, pero ya estamos listos para lo que nos pongan enfrente’’.
¿Qué sacas de estos meses tan complicados por el coronavirus?
“Lo que siempre me ha sacado adelante es pensar en mi familia. Estamos en tiempos difíciles, pero las ganas de sobresalir, de ir a buscar el sustento para la familia nos hace avanzar. Este es mi primer campamento en Miami, pero todo ha sido armonioso’’.
Perdiste dos peleas, luego ganaste 17 en fila y eres campeón, ¿qué cambió?
“En el momento de las derrotas estaba listo, pero me faltaba experiencia. Tenía un entrenador muy joven en ese entonces, Sergio González, quien es el actual entrenador de mi hermano. Perdí por que faltó experiencia para todos’’.
Dame un ejemplo.
“Cuando perdí en Japón contra Ioka, los botines me jugaron una mala pasada. Los escogí mal, no los probé antes de subir al ring y luego en la esquina no hubo una reacción. Perdí mi oportunidad de título mundial. Me desanimé, pero seguí entrenando y luego a los seis meses tuve otra oportunidad contra Juan Carlos Reveco y me despojaron de la victoria. Todo el mundo sabe que fue un robo descarado’’.
Imagino que fueron momentos duros.
“Estaba muy desanimado, rompí con el equipo de trabajo de ese entonces y no tenía nadie que manejara mi carrera. Estuve a punto de tirar la toalla, pero recibí la llamada de un promotor que quería ayudarme en mi carrera, William Ramírez. Él me dijo que yo tenía talento para ser campeón. Al inicio no me lo creía, pero decidí firmar, pero eso fue el boom para mi carrera’’.
¿Qué hizo Ramírez?
“Comenzó a proyectarme, a llevar a extranjeros para que pelearan conmigo, me levantó el ánimo, me ayudó a cambiar de entrenador, Luis Cortez, quien estuvo con Alexis Argüello. Él me dijo que me iba a llevar a ser campeón. Tuve un equipo que se unió y gracias a ello me convertí en campeón’’.
¿Cuál es tu próxima meta?
“No soy conformista. Quiero ser campeón en 112 libras y en 115. Uno no puede limitar los sueños. Siento que estoy en mi plenitud. Soy joven aún pero soy un zorro viejo’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de septiembre de 2020, 10:06 a. m..