Boxeo

La Guerra de las Palabras entre Lomachenko y López nació en un incidente que hoy nadie olvida

Pase lo que pase en esta pelea, nunca habrá de olvidarse “El Incidente’‘. Mucho antes de que Teófimo López se viera frente a frente en una conferencia de prensa con Vasyl Lomachenko, no se podrá perder de vista que fue el padre quien comenzó la labor para que el hijo peleara con el mejor libra por libra del mundo.

López y Lomachenko compartieron escenario este miércoles como paso previo a la mega confrontación de este sábado en el MGM Grand de Las Vegas, pero el punto inicial, el Big Bang de este combate, sucedió exactamente un 6 de diciembre del 2018.

Ese día Lomachenko se encontraba en otra conferencia de prensa contra José Pedraza, mientras que López formaba parte de la cartelera de respaldo frente a Mason Menard y era apenas un prospecto en ascenso. El ucraniano, por su parte, vivía su momento de campeón y acaparaba los reflectores.

López se mantenía fuera de las luces, pero su padre no iba a dejar pasar la oportunidad de de hacerse sentir. Durante un momento en el Hotel Steward de Nueva York, Lomachenko firmaba autógrafos en un mesa sin advertir el hombre que se le encimaba.

El padre de López se había bajado de un elevador y se dirigía a la mesa del campeón. De pronto, la tormenta explotó y Lomachenko solo podía contemplar con asombro a aquel hombre que gesticulaba y gritaba, que hacía la señal de una cuchilla pasando por su cuello.

Poco después le traducían: el mayor de los López le había llamado enano, engreído y le aseguraba que su hijo le patearía el trasero, pondría fin a su carrera y lo mataría. Lomachenko nunca había experimentado algo así y si la sangre la hervía, hizo un gran trabajo en contenerse.

Ese sería el principio de una cascada de provocaciones. Los López, padre e hijo, no perderían oportunidad de clavar sus espuelas verbales en el ucraniano cada vez que vieran una cámara y hablaran mediante un micrófono, sin saber si la pelea llegaría a efectuarse algún día.

Mientras Lomachenko seguía sumando fajas y victorias, López hijo entraba igualmente en un carril acelerado de triunfos y su éxito ante Richard Commey, para convertirse en campeón de las 135 libras, era el anuncio definitivo de que la batalla entre el prodigio del boxeo y el joven león vería la luz del sol.

Para los López este es de fruto de dos años de sembrar semillas de preocupación dentro del cerebro de Lomachenko y de dudas en la imaginación de los aficionados. Para el ucraniano se trata de la oportunidad perfecta para poner en su sitio a este joven insolente que clamaba por su nombre aún cuando era un desconocido.

Inmutable e impasible, Lomachenko no da muestra de deterioro mental, pero sin duda nadie -en este caso una dupla familiar- le ha causado tanto cosquilleo en los pensamientos que estos dos personajes que presentan el mayor peligro para su carrera hasta el momento.

El talento de ambos es innegable, pero quién sabe qué habría sucedido si aquel “incidente’’ en Nueva York jamás hubiera tenido lugar. No por gusto este pelea se está vendiendo como “La Guerra de las Palabras’’. Pero que nadie se equivoque. Los vocablos estarán sobrando cuando suene la campana.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de octubre de 2020 a las 10:22 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA