Desde que vi a Teófimo hacer sparrings con Rigondeaux, supe que había más que un pegador
De decenas de figuras asociadas al boxeo en Miami, el profesor Jorge Rubio -Ramón Garbey resultó otro- fue uno de los pocos que vaticinó el triunfo de Teófimo López. Tan convencido estaba en la victoria sobre Vasyl Lomachenko que muchos dudaron sobre la claridad de su juicio para este combate.
Pero Rubio había visto al boxeador por encima del pegador. Había visto las horas bajas y altas de López en los gimnasios del sur de la Florida, junto a otros entonces consagrados como Guillermo Rigondeaux o Luke Campbell. Lo vio, incluso, en la derrota ante su pupilo Neslán Machado.
El entrenador cubano no puede estar más contento con el éxito de un López al que conoció desde niño y al que le regaló más de un consejo, cuando solo su padre afirmaba que algún día su hijo sería un gran campeón. La fe, cuando viene apoyada en el esfuerzo, suele convertirse en verdad.
¿Qué te daba la confianza en el triunfo de López?
“Lo conozco desde hace mucho tiempo. Sabía lo que había hecho con Luke Campbell y Guillermo Rigondeaux, porque a él desde muy joven le gustaba hacer sparrings con personas experimentadas y capaces. Estaba preparado física y emocionalmente para esta pelea y mereció la victoria’’.
¿Cómo viste la pelea?
“Con su hambre y su pasión, pudo hipnotizar en los primeros asaltos a Lomachenko con los rectos y los uppercuts al cuerpo. Tuvo un plan muy bueno o no se dejó devorar por el gran momento ni la importancia de la pelea. Eso es un tremendo signo de madurez’’.
¿Qué recuerdas de su sparring con Rigondeaux?
“Lo hacía muy bien, me impresionaba. A pesar de que Rigondeaux lo sobrellevaba en ocasiones, pero él a veces se fresqueaba y Rigo también le tiraba lo suyo. Los sparrings con Luke también eran buenos, calientes, y cuando eso él tendría unos 16 o 17 años’’.
De cierta manera, viste al boxeador que nadie esperaba...
“La gente pensaba que él dependía de un golpe y no es así. El sabe boxear. En la segunda mitad lo vi yendo hacia atrás un poco desconcentrado, cuando Lomachenko le puso presión. Así que tiene para mejorar. Debe ir hacia atrás tirando y si Lomachenko viene de frente, debe moverse a un lado. Pero supo mantener a Lomachenko a distancia’’.
¿Por qué Lomachenko dejó escapar los primeros rounds?
“Cómo él sabe que Teófimo noquea en los primeros cuatro asaltos, se fue atrás, porque esperaba que su rival saliera muy fuerte a derribarlo. Luego levantó en la segunda mitad, pero en eso esfuerzo le faltó la explosividad y la reacción para el último round que fue decisivo’‘.
Tu pupilo Neslán Machado le ganó en los amateurs...
“Fue una pelea que nos avisaron a última hora. Ya Neslán estaba a punto de saltar al boxeo profesional y aceptamos. Tuvimos 15 días para prepararnos, pero Neslán le metió presión y no lo dejó pensar. Lo llevó hacia atrás todo el tiempo y le ganó el combate’’.
¿Qué cambió de aquel López que cayó en los amateurs a este campeón?
“El comenzó a incluir consejos de otros entrenadores como Carlos Gamboa, el papá de Yuriorkis. Conmigo también trabajó un tiempecito y el padre fue mirando eso entrenamientos y fue aprendiendo y se fue acogiendo al boxeo de nosotros los cubanos’’.
¿Influencias del boxeo cubano en López?
“Si, por los entrenadores que le ayudaron y los boxeadores con los cuales hizo sparrings. Creo, además, que hizo algo con Ismael Salas. Su padre aprendió de todo eso y ha sido fundamental en la carrera de Teófimo. El padre aprendió lo suficiente de todas esas sesiones. No tendrá mucha experiencia, pero sí tiene la visión’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de octubre de 2020, 10:46 a. m..