Boxeo

Mi oponente es un Neanderthal, un bruto, pero yo era como él antes de aprender el arte del combate

Luis “Baboon’’ Palomino lleva una eternidad en la pelea. Una figura legendaria dentro de los circutos de artes marciales mixtas, ahora se prepara para defender su faja de campeón en la modalidad de Bare Knuckle Fighting Championship, algo que no es de juego a los 39 años de edad.

Con una ilusión renovada, Palomino pondrá en juego su cinturón de las 155 libras ante Jim Allers en una velada que tendrá lugar en el Hotel InterContinental del downtown de Miami y que contará con una asistencia limitada de un público que le conoce y aprecia.

Batalló contra todos y en todas partes, en circuitos importantes y en veladas oscuras, subió al ruedo lesionado, con poco tiempo de preparación, pero nunca dijo que no y jamás retrocedió. Ahora vuelve a la acción, apoyado por su entrenador Erik “Tigre’’ Castaño. Ver a Baboon siempre vale la pena.

¿Dónde ubicas esta pelea en tu larga historia de guerrero?

“Voy para mi año 14 de carrera y sin duda es una pelea muy importante, porque voy a defender una faja. Este ha sido el mejor año de mi vida sino que me encuentro en la mejor forma física, la mejor forma mental. El tiempo pasa, pero la experiencia sigue creciendo’’.

¿En serio, el 2020 el mejor?

“Es una cosa bien rara. Yo comencé a pelear muy tarde, a los 26, y pasé la mayoría de esos tiempos con susurros en mis orejas de que estaba viejo, que cuando me iba a retirar, que no me quedaba mucho tiempo. Todo eso me bajaba. Comencé a trabajar con el Tigre hace unos cuatro años y esa mentalidad cambió’’.

¿Cómo cambió?

“Él nunca me dio ese tipo de conversación. Él me habló de manera positiva, me lleno de un sentimiento positivo. No todo el mundo envejece igual. Al empezar tarde, mi tiempo de vida para pelear es diferente a los demás. Me cuido, me alimento muy bien. Nunca dejo de velar por mi cuerpo’’.

¿Qué te parece tu rival?

“Jim Allers es un Neanderthal, es un bruto, un animal. El hombre es duro, tiene poder, corazón y viene adelante, pero es como la versión vieja de Baboon. Yo era así. Me paraba en el medio a ver quién noqueaba a quién. Fue el Tigre quien me dijo que yo dejaba demasiadas cosas a la casualidad. Trabajamos técnica, movimientos de cabeza, de piernas’’.

Hoy ya no eres un cavernícola del combate.

“Me tomó años aprender. Me tomó un par de años para aprender lo que él me estaba enseñando. Tuve que romper muchas malas cosas que venía arrastrando. Ahora me muevo mejor, veo el impacto de los puños. Antes tiraba y bajaba la cabeza. Ahora tengo más seguridad de que puedo conectar. Veo mejor los golpes’’.

Entonces, 14 años después de tu debut, te sientes mejor.

“Hubo un tiempo que creía que de verdad estaba viejo. Uno no puede creer lo que dicen otros, sino en lo que uno piensa de sí mismo. Estoy disfrutando el Bare Knuckle como nunca antes. Mi primer amor fue el boxeo, pero no pude hacerlo. Hice capoeira, jiujitsu y la vida me fue llevando por otros caminos. Pero el boxeo siempre fue mi amor y estoy de vuelta’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2020, 8:25 a. m..

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Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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