Boxeo

Aunque Golovkin lo niegue, su 21 defensa titular será audición para otro choque con Canelo

Un día antes de que Canelo Álvarez vaya a su danza dolorosa contra Callujm Smith, Gennady Golovkin hará su regreso al ring como un recordatorio de que aún queda una cuenta pendiente entre ambos. De lo que suceda entre viernes y sábado sabremos si la trilogía tiene un chance de supervivencia o no.

Si la pelea del mexicano contiene su porción de drama e enigma, la del kazajo se contempla como una mera formalidad contra un Kamil Szeremeta que apenas es conocido en los corrillos del boxeo y que, de imponerse, lograría una sorpresa tremenda.

Quizá lo más intrigante de este choque de viernes en el Casino Seminole de Fort Lauderdale sea el propio GGG. ¿Qué versión veremos del campeón de las 160 libras, ese pegador casi invencible de hace unos abriles atrás o un guerrero que entra en la sombra del declive?

Por otra parte, Golovkin buscaría entrar en los libros de historia. Esta es su 21ra defensa de la faja mediana y un triunfo dejaría atrás la marca del legendario Bernard Hopkins y lo colocaría como uno de los mejores en la historia de la división. Mejores, peores o regulares, 21 éxitos en peleas de título mundial llevan un mérito innegable.

La última vez que Golovkin subió a un ring se le vio mal. Ese Sergey Derevyanchenko -que luego sería pulverizado por Jermall Charlo- debió ganar el combate. Lento y descoordinado, el campeón recibió un regalo en el veredicto, así como Canelo Álvarez recibió el suyo la primera vez que se enfrentaron.

Lo que nos trae de vuelta al Canelo. ¿Veremos una trilogía? Si Golovkin no luce bien o pierde, esta posibilidad se esfuma por completo. Si vuelve a recuperar su llama, entonces crearía una nueva demanda por parte de los fanáticos y eso pondría presión a un Álvarez ahora convertido en agente libre.

El mismo Golovkin ha revelado sus bajas esperanzas de que la tercera pelea entre ambos tenga lugar, después de dudoso empate en la primera entrega y una dudosa derrota suya en la segunda. De ocurrir la tercera, tendría que ser ya, en mayo, porque GGG cumplirá pronto los 39 años y el interés de verlos juntos en el ring podría desaparecer por completo.

No parece, sobre el papel, que Szeremeta pueda ser un gran problema para Golovkin. Con apenas cinco nocauts en 21 peleas, se asoma como la víctima idel de un hombre con una quijada de titanio -si le aguantó 24 rounds a Canelo- y una pegada todavía competente y respetable.

Pero quién sabe si lo visto ante Derevyanchenko es el principio del fin, el inicio de un ocaso. Pase lo que pase, Golovkin será un futuro Salón de la Fama en el boxeo y verlo encima del ring de por sí paga la entrada, aunque en Fort Lauderdale no permitan público.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de diciembre de 2020, 4:21 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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