Gigante de boxeo a mano limpia vino a Miami y descubrió a profesor cubano. Ahora no quiere separarse de él
En medio de unas vacaciones en Miami, Dillon Clecker encontró un nuevo estímulo para su trabajo. Peleador de Bare Knuckle Fighting Championship, el peso pesado trabó relación con el entrenador cubano de boxeo Orlando Cuéllar y se dio cuenta de que ese era el vínculo que necesitaba su carrera.
Después de una trayectoria en artes marciales mixtas, Clecker va este viernes 5 de febrero a su segunda pelea a mano limpia contra Chris Jensen, pero con un arsenal que nunca antes había conocido porque Cuéllar es de los mejores en su trabajo y ha dotado al gigante de 39 años de nuevas herramientas que pueden prolongar su vida útil en el ring.
Nacido en Warrington, Florida, Clecker desea impresionar al alto mando de Bare Knuckle en el evento previo al Super Bowl y por eso lo dejó todo atrás para venir a la Capital del Sol y ponerse a las órdenes de Cuéllar, a quien apodan el Comandante Cero por su estilo duro de entrenador.
Quizá ese de ese cero broten más peleas para Clecker.
¿Qué esperas de tu segunda pelea en Bare Knuckle?
“Espero una pelea dura, he visto a mi oponente pelear y sé lo que trae, pero será algo nuevo para mí porque es la primera vez que entreno con un coach de alto nivel, algo que nunca antes había hecho en toda mi carrera. Primera vez que tengo un maestro de boxeo en mi esquina como Orlando Cuéllar. Así que espero impresionar’’.
¿Cuál es tu impresión de Bare Knuckle?
“Muchas de mis peleas en MMA eran muy parecidas al Bare Knuckle. En la división pesada muy pocas veces vamos al suelo, y la mayoría de las veces ganaba por nocaut. Lo cierto es que Bare Knuckle paga mejor que las MMA. Esa es una razón de peso’’.
Una lesión te tuvo fuera mucho tiempo, ¿temiste por tu carrera?
“Siempre quise volver y hacer algo, incluso en los peores momentos. No esperaba estar tanto tiempo fuera, pero me casé, tuve una hija. Siempre tuve el deseo de regresar, pero me tomó mucho regresar a una buena forma deportiva. Ya no soy tan joven como antes, pero sí, la idea cruzó mi mente’’.
¿Cómo descubres a Orlando?
“Yo estaba de vacaciones y mi manager me preguntó si podía entrenar con alguien diferente. Al principio no conocía sus credenciales, solo pensé que era un coach de boxeo. Cuando entrené con él, la gente me preguntaba si no sabía quién era. Después no podía creerlo. Me gusta su estilo directo. Pero sucedió como un accidente’’.
¿A dónde quieres llegar en este punto de tu carrera?
“Tengo un contrato de tres peleas con Bare Knuckle y esta es mi segunda. Así que al menos estaré haciendo un combate más. Con suerte, haré bien las cosas en estas dos peleas como para que Bare Knuckle me traiga de vuelta. Estaré peleando hasta que tenga un contrato’’.
¿Cómo comenzaste en esto de pelear?
“Empece a los 28 años. Algo tarde. Un amigo iniciaba una empresa de artes marciales mixtas. Yo trabajaba para una empresa de cable. Me llamó y me dijo que un peso pesado se había caído de la cartelera y me preguntó si quería probar. Me lo dijo solo con dos días de antelación, cero entrenamiento. Terminé noqueando a mi rival en una verdadera pelea callejera. Aquello me atrapó’’.
¿Te ves como campeón pesado en Bare Knuckle?
“Absolutamente. Eso es lo que me hace seguir luchando cada día’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2021, 8:07 a. m..