Jorge Linares estuvo cerca de ser Nonito Donaire, ¿qué le faltó al venezolano y le sobró al filipino?
Jorge Linares tuvo en sus manos la posibilidad de ser Nonito Donaire. Hoy el venezolano habría sido venerado como el filipino de haber presionado un poco más en el 11no asalto, cuando todavía las piernas de Devin Haney pisaban sobre las arenas movedizas en que se había convertido el ring.
El Niño de Oro había puesto en malas condiciones a Haney, como nunca antes alguien lo había hecho. Cuando sonó la campana al final del 10mo round, hasta Linares le hizo una reverencia, un paseíllo rumbo hacia la banqueta, porque sabía que su combinación había penetrado las defensas del joven campeón.
Linares, sin embargo, no pudo completar su tarea de desmontaje y Haney se ocupó en agarrarse al cuerpo de su oponente una y otra vez durante los últimos dos tramos de un combate que él no supo leer con soltura al principio, dejando escapar preciosos puntos en las boletas de los jueces.
Esta fue una pelea de dos mitades. Al principio fue todo Haney. Preciso, rápido, explosivo, las combinaciones del chico de 22 años entraban fácilmente en el organismo de Linares, especialmente un jab que llegaba de manera individual o en doble impacto y que el veterano asumía sin encontrar respuesta.
Durante siete, ocho o nueve rounds, Haney se mostró magistral. Hasta que en el décimo Linares lo estremeció, dejando entrever que guerreros como él no se rinden ni se retiran a las primeras de cambio. Pareció, entonces, que la marea del combate giraba en torno al venezolano.
A Linares, sin embargo, le faltó un poco de presión en el 11no y quizá la fuerza para escaparse de los abrazos constantes de Haney, quien ganó bien, pero que no convenció y deja una estela de dudas sobre su capacidad para vencer a los otros reyes de las 135 libras.
Como decimos en nuestros países, Haney terminó pidiendo agua por señas y uno se pregunta cómo le iría cuando enfrente a figuras como Gervonta Davis, Teófimo López y Vasyl Lomachenko. Por otra parte, no olvidemos que solo tiene 22 años y que aún le queda camino por recorrer.
Así que no hubo coronación, pero tampoco entierro. Los expertos y los pronósticos se inclinaban tanto por Haney que lo de Linares sonaba a retiro. Ahora, tras esta actuación, se puede decir que el sudamericano se ha comprado un balón de oxígeno y le debe quedar una buena pelea en su trayectoria.Campeones como el Niño de Oro no se van así como así.
NONITO DONAIRE HISTÓRICO
Quien vio perder a Nonito Donaire frente a Guillermo Rigondeaux en el 2013, pensó entonces que la carrera del filipino entraba en el ocaso definitivo. Este sábado, por el contrario, demostró por qué le llaman la “maravilla que no envejece’’ al vencer por nocaut en el cuarto round a Nordine Oubaali.
Donaire ha pasado por hielo y por fuego, conquistando títulos en cuatro divisiones, con altas cimas y duros descensos, pero nadie le puede quitar su permanencia en el tiempo, su relevancia a base de coraje y espíritu. Este título conquistado frente al francés sella su pase al Salón de la Fama de manera definitiva.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2021, 2:19 a. m..