Campeón de Hialeah o White Boy, este tipo duro va con furia de peleas ilegales al boxeo a mano limpia
Le dicen White Boy, pero puede ser más cubano que las palmas. Quizá por eso también le conocen como el Campeón de Hialeah y por su historial como peleador callejero, en almacenes perdidos y oscuros patios traseros, donde forjó una reputación de tipo duro.
René Rodríguez es un ídolo local que arrastra miles de aficionados cada vez que pelea y en su próxima presentación este 11 de septiembre en el James L Knight Center espera que se repita esa imagen, porque combate por el título de las 185 libras en la empresa BYB Extreme Fighting Series, una modalidad de boxeo a mano limpia que crece en Miami.
Su padre Mauricio Rodríguez era un boxeador que prometía hasta que cayó en prisión por tráfico de drogas y cumplió más de 20 años. El propio René tuvo sus encontronazos con la ley, pero ahora quiere hacer todo de la manera correcta para ser el mejor padre posible.
La calle hizo a René y complicó a su padre. El boxeo organizado -y su entrenador Eric Castaños- le están ofreciendo un futuro diferente, pero nunca olvidará ese pasado difícil que le ha permitido, con sus luces y sombras, llegar a este momento donde el Hialeah Champ puede convertirse en el campeón de Miami.
¿Qué esperas demostrar en esta pelea?
“Lo primero es ganar y conquistar el título en las 185 libras. Quiero ser el primer campeón de la empresa en esta división. Mi papá peleó en el mismo lugar donde voy a pelear, el James L. Knight Center. Así que será un honor pelear ahí, donde él también ganó un título’’.
¿Cómo te metes en el mundo de las peleas?
“Empecé en el 2009 en almacenes y patios. Había peleado 12 veces en patio y nunca perdí. Allí peleaban los delincuentes, cualquiera. Allí empezaron a llamarme ‘White Boy’, porque me veían blanco, pero no sabían que yo era hispano. Luego, con un poco de fama, me llamaron Hialeah Champ, porque era de allí’’.
¿De qué tipo de peleas estamos hablando?
“Los delincuentes son delincuentes. Si no te gustó como perdiste, entonces te querían ver afuera. Eran peleas a 10 minutos sin parar hasta que alguien ganaba porque el otro se cansaba o lo noqueaban. Esas pelean sí eran a mano limpia, no como ahora que hay minutos entre un round y otro’’.
¿Qué es lo que más recuerdas de esos tiempos?
“Las mujeres, el respeto. La fama que alcanzas en la calle es más importante que cuando eres famoso en otras cosas, porque eso se va. El respeto de la calle es lo más duro para obtener. Cuando peleo y donde peleo, todo se llena, todo White Boy. En Youtube me conocen millones de gente. He salido en Telemundo, en Univision. Me han visto en Canadá, Europa, Asia’’.
¿Cómo vas de pelear en la calle a una arena?
“En la calle se pelea a puro corazón. Peleas por el respeto y por el honor. Aquí todo es más mental para llegar a la pelea. En la calle, estás fumando y te dicen de pronto, ‘¿quieres pelear? Dale’. En la calle peleabas sin entrenar, sin conocer a la otra persona y sin un peso similar. Aquí, en lo profesional, hay que esperar mucho’’.
¿Qué significaría ser campeón en Bare Knuckle?
“Nadie pensaba que podía serlo. Bare Knuckle no era legal. Si gano o pierdo, lo estoy haciendo por mí y no quiero irme sin intentarlo’’.
Tu padre fue boxeador, pero también una persona de luces y sombras.
“No todo el mundo puede ser padre. Cualquiera puede tenerlo, pero criarlo es otra cosa. Mi papá me crió hasta los 11 años. Luego me crié en la calle, yo mismo. Pero me enseñó el valor de una cosa: no se trata del valor del dinero, sino el valor de la gente que te quiere y te respeta. Eso me duró mucho, hasta que cumplí 30 años y caí preso. Luego repetí la misma historia con mi hijo’’.
Tu papá estuvo preso en aquella época del Miami convulso de las drogas.
“Sí, por 80 kilos de cocaína, man...eran buenos tiempos’’.
Y tu prisión...
“Alguien le robó a mi mejor amigo. Descubrimos quién era y ya...secuestro, invasión de casa, .acabamos con el tipo. Peleé el caso por un año y medio y lo gané, porque el tipo cayó preso cuando yo estaba preso por haber robado otra casa y entonces no podía usarlo contra mí. Estuve preso un año y seis meses’’.
¿Qué aprendiste en la cárcel?
“Estaba repitiendo la misma historia de mi papá. Tengo cinco niños. Cuando caí preso, me miré y me dije que esto no era para mí. Mi papá me enseñó, como te dije, que el dinero no vale nada. Mi padre tenía dinero y no salió. Cumplió 22 años por la cabeza. Si no te puede sacar, ¿de qué vale el dinero? Eso me le enseñaron mi papá, mi mamá y la vida. Quiero ser el mejor padre posible. No quiero cometer con mis hijos, los mismos errores de mi padre’’.
¿Eres agresivo en el ring?
“No, soy agresivo con la vida. Cuando alguien te trata como un perro, es muy difícil no ser como un perro. Soy súper noble, pero que no me jodan. Me gusta estar en mi lugar. Vivo en mi mundo. Respeto a quien me respeta’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de septiembre de 2021, 10:42 a. m..