“Patria y Vida’’ y “¡Que se vayan ya!’’, la música tras el triunfo de los boxeadores cubanos en Las Vegas
Robeisy Ramírez entró al ritmo de Patria y Vida. Frank Sánchez lo hizo con el son trepidante de ¡Que se vayan ya! Ambos terminaron sus faenas el sábado en la noche con victorias convincentes y confiados en que el mensaje de libertad resonó en Las Vegas la noche más importante del boxeo.
Desde hacía tiempo ambos habían anunciado sus intenciones de sumarse a la protesta por los derechos de sus compatriotas en Cuba, siguiendo los pasos de Yordenis Ugás, quien le dio volumen y amplitud al grito de atención sobre lo que está sucediendo en la isla.
Tres peleas, tres patriotas, tres victorias, tres mensajes que son uno.
“Es algo que tenemos y necesitamos hacer’’, había comentado horas antes de su combate, Ramírez, quien caminó al ring con Patria y Vida de fondo. “Así como hizo Yordenis, todo aquel que pueda elevar su voz y utilizar el espacio que pueda para denunciar lo que está pasando con nuestros hermanos en Cuba, debe hacerlo’’.
Conocido como el Tren Ramírez, el guerrero de Cienfuegos superó por decisión unánime a Orlando “Capu’’ González en la velada de respaldo de la velada que protagonizan Deontay Wilder y Tyson Fury, para dar un paso enorme en sus aspiraciones en el boxeo profesional.
No cabe duda de que con esta victoria como argumento, Top Rank habrá de insuflar aire a las velas de su destino y no sería descabellado pensar que el cubano, de seguir este progreso, en un par de peleas más podría combatir por alguna de las fajas mundiales en las 126 libras.
Por su parte, Sánchez fue a la pelea más dura de su carrera con la música del ícono de Pinar del Río en un momento superior al de Ramírez, porque su subida al cuadrilátero se produjo en la cita coestelar de la noche, minutos antes de que Fury derrotara a Wilder por nocaut en el 11no asalto.
“Lo que hizo Yordenis Ugás fue una inspiración para todos los cubanos, especialmente los deportistas’’, explicó Sánchez. “Este es una oportunidad que no podemos dejar pasar. Nuestros hermanos en Cuba deben saber que no los vamos a abandonar’’.
Con un boxeo depurado y efectivo, Sánchez se impuso por decisión unánime al peligroso Efe Ajagba para acercarse más a su meta de convertirse en campeon del mundo y cruzó una puerta que habrá de llevarlo muy cerca al sitio donde se encuentran Fury y Wilder.
Ciertas voces hablan de mezclar deporte con política, pero al menos estos tres cubanos -como varios peloteros de Grandes Ligas, ajedrecistas y luchadores de MMA, entre otros- han entendido que el momento de la isla es muy grave como para ignorarlo, ignorando cualquier presión dentro y fuera del deporte.
Por el contrario, con Patria y Vida les ha ido muy bien.
Las protestas del pasado 11 de julio en Cuba han encontrado en estos deportistas eco de resonancia que comenzó cuando Ugás viajó a Washington para unirse a las protestas de los exiliados en los Estados Unidos y luego en su monumental triunfo sobre Pacquiao.
“Esto no es Patria o Muerte nada, esto es Patria y Vida’’, proclamó Ugás con un gesto tan genuino que ha servido como punta de lanza para sus propios colegas de combate y también, por qué no, en motivación para subir al ring, como lo demostraron Sánchez y Ramírez.
Al final de la noche, Ismael Salas, el sabio entrenador de Ugás y Ramírez se despidió de la T-Mobile Arena con una bandera cubana en una mano y un puno cerrado en la otra y una mirada de alegría en el rostro mientras se iba repitiendo: “esto no puede ser otra cosa que Patria y Vida’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de octubre de 2021, 11:00 a. m..