Cinco historias para tener en cuenta. Pelea Benavídez vs. Morrell vive a la altura de las expectativas
La pelea entre David Morrell y David Benavídez cumplió las expectativas de todos.
Electrizante y dramática, la T-Mobile Arena vivió intensamente este encuentro que despertó mucho interés en la afición y sentó la pauta para lo que puede ser una buena temporada de boxeo.
Dos jóvenes guerreros invictos, llenos de habilidades y estilos contrastantes pusieron sus coronas en juego y, aunque Benavídez resultó el ganador indiscutible, la derrota también dejó cosas positivas para el cubano, quien no se amilanó en el gran momento.
Con el eco de la batalla en retroceso, vale la pena echar una mirada a algunas de las historias que quedarán como huellas de lo que resultó una jornada inolvidable en Las Vegas.
LO DE MORRELL ES REAL
Durante toda la semana en Las Vegas, más del 90 por ciento de todos los encuestados por el Nuevo Herald comentaban que Morrell podría ganar un par de asaltos o tres en la primera mitad del combate, pero que a partir del sexto Benavídez pasaría a comandar las acciones, pondría el pie en el acelerador y destrozaría a su oponente.
Morrell, sin embargo, no solo aceptó el reto del intercambio desde el principio, sino que lo mantuvo hasta el final del combate, quizá presionado por aquello de que los boxeadores cubanos no se paran en el frente a frente y prefieren moverse de manera constante.
Nadie en su sano juicio puede decir que Morrell ganó esta pelea, pero en el proceso de la derrota el chico de Villa Clara demostró tener coraje y se ganó el respeto de miles de aficionados que esperaban verle desmadejado a manos del “Mexican Monster’’.
LO DE BENAVÍDEZ TAMBIEN
Aunque era el favorito, quedaba aquello de que Benavídez nunca ha enfrentado a un rival con las habilidades y condiciones de Morrell, un zurdo habilidoso y con un poder, sino similar, al menos con capacidad para ponerlo a pensar en ciertos momentos.
Benavídez podrá ser el mismo en su estilo, pero en términos de presión muy pocos pueden igualar esa constancia y aplicación de volumen y pegada, al punto que uno se pregunta cómo Morrell pudo resistir esos embates al cuerpo que dolían nada más de verlos.
Como justo ganador del choque, Benavídez se ha convertido por derecho propio en el tercer mejor hombre de la categoría y ahora habrá de esperar por el ganador entre Dmitry Bivol y Artur Beterbiev, quienes chocarán a fines de mes en Arabia Saudita.
UNA PELEA BIEN VENDIDA
Desde la primera conferencia de prensa en Los Angeles al entrenamiento abierto en Miami y durante toda la semana de pelea en Las Vegas, ambos campamentos vendieron y promocionaron esta pelea de manera inteligente, mezclando elementos reales con otros de corte dramático.
Quizá se exageró lo de la mala leche entre ambos peleadores, tal vez era algo real, pero lo cierto es que tanto el Clan Benavídez como el Team Morrell supieron tocar las fibras de la afición y crearon una rivalidad que se trasladó el sábado en la noche a la T-Mobile Arena en Las Vegas.
Al final de todo, Benavídez y Morrell se abrazaron en la presentación ante la prensa y el “Mexican Monster’’ tuvo un gesto caballeroso al devolverle al cubano su cinturón de la Asociación Mundial del Boxeo, aunque uno tiene la sensación de que esto no ha terminado aquí.
¿Y CANELO QUE?
Después de haber visto la actuación de ambos en el combate, uno se pregunta si alguna vez se verá un choque entre Saúl “Canelo’’ Álvarez y Benavídez, e incluso Morrell. En principio la respuesta sería dudosa y no por gusto el mexicano los evadió de principio a fin.
Ahora no se trata de decir que tanto Morrell como Benavídez habrían destrozado a Canelo, pero no cabe duda de que la fortaleza, estatura y alcance de ambos serían un problema para el hombre que aún se promociona como la cara indiscutible del boxeo.
Existe expectativa por conocer quién será el siguiente rival del tapatío, pero se rumora que uno de los más fuertes candidatos para mayo es el también cubano William Scull y que en septiembre estaría ya cerrado el tan comentado choque contra Terence Crawford. Pero de estos dos, nada de nada.
LO QUE EL BOXEO NECESITA
Uno cosa que unió a fanáticos, periodistas y gente de la industria del boxeo fue el reconocimiento a la gran noche de Premier Boxing Champions, porque otros choques como los del Pitbull Cruz y Tachiro Fierro, y el de Brandon Figueroa ante Stephen Fulton sirvieron como excelente complemento a la pelea Benavídez vs. Morrell.
Las Vegas, que por momentos ocupa un segundo puesto ante la avalancha de eventos en Arabia Saudita, recuperó al menos por una semana ese aire de capital de los deportes de combate, pero necesita de mucho más para no perder la supremacía.
Noches como la protagonizada por Morrell y Benavídez dicen a las claras que el boxeo puede volver a ser relevante si se multiplican, que este deporte puede ocupar un puesto de importancia en el panorama deportivo si los pugilistas quieren pelear entre sí y los promotores cooperan. De modo que Las Vegas solo pide una cosa: que se repita.