Medicina dolorosa para salvar una carrera. El Doctor del Nocaut busca anestesiar al Zurdo Ramírez con su poder
Yuniel Dorticós esperó con paciencia. Esperó con fe. Y ahora que la oportunidad ha llegado, no piensa dejarla escapar.
El “Doctor del Nocaut’’ está de vuelta, con la pegada afinada y el corazón preparado para un reto mayúsculo: enfrentar a Gilberto “El Zurdo’’ Ramírez, un guerrero con credenciales de sobra. Pero para este cubano, la pelea es más que un combate, es un destino.
La pelea en el peso crucero entre el cubano y el azteca servirá de complemente coestelar en la cartelera que encabezan Jake Paul y Julio César Chávez Jr. el sábado 28 de junio desde el Honda Center en Anaheim, California, que llegará a todo el planeta mediante la plataforma de DAZN PPV.
“Gracias a Dios, todo se dio’’, expresó Dorticós. “Nunca me desesperé porque yo sabía que esto iba a venir en cualquier momento. Ya llegó la oportunidad, ahora es aprovecharla y meterle con todo al máximo. No puedo desaprovecharla bajo ningún concepto’’.
Y es que, aunque los reflectores apunten al mexicano como favorito por trayectoria, el cubano se planta firme en su realidad. No ha estado cruzado de brazos. Su campamento ha sido largo, meticuloso, lleno de sacrificio.
“Yo me he mantenido siempre entrenando, haciendo las cosas fiel a la letra, esperando este momento. Ya llegó, y ahora es un entrenamiento más fuerte, ya no es la rutina que veníamos haciendo. Ahora es ciento por ciento a la pelea’’.
Enfrente estará un zurdo con clase, resistencia y experiencia. Pero el cubano no se achica. Respeta, pero no teme.
Reconoce, pero se siente a la altura y sabe que su poder es la herramienta que lo iguala todo, por muy difícil que se haga la noche.
“Él es un excelente boxeador, pero ahora va a pelear con otro excelente boxeador’’, afirmó el hombre que fuera dos veces campeón del peso crucero. Esa noche va a haber un buen show, porque somos dos peleadores que lo damos todo’’.
Si hay algo que lo ha caracterizado siempre, ha sido la pegada. No por gusto lo apodan como lo apodan. Él mismo lo dice sin rodeos: lo suyo es nocaut o nada, pero ahora con más cabeza que nunca.
“Yo confío al ciento por ciento en mi pegada, siempre he confiado en ella’’, recalcó. “Tengo mucho poder, pero lo voy a mezclar con la cabeza. Vamos a ver si lo puedo lograr así’’.
Para muchos, esta pelea podría llegar tarde. Para él, es justo a tiempo. Porque lo que está escrito por Dios no se retrasa ni se adelanta. Llega cuando tiene que llegar y Dorticós cree que todo el tiempo fuera le ha servido para reparar heridas de todo tipo.
“Dios es el que hace las cosas a su manera. Él quería que fuera en este momento, y yo le doy las gracias. Nunca me desespero. Este es el momento que Él quiso para que se diera la pelea’’.
¿Y lo que vendrá después? Arabia Saudita, grandes bolsas, cinturones... todo eso puede esperar. Primero, hay que vencer al “Zurdo’’.
“Ahora mismo lo único que me preocupa es ganarle el combate. Ya después lo que pase en Arabia Saudita o en el mundo, son otros veinte pesos. Esto es un logro muy grande, lo que yo siempre he soñado. Ser tres veces campeón mundial, entrar en el Salón de la Fama’’.
El camino ha sido largo, con tropiezos, caídas, regresos. Pero todo ha servido para construir al hombre que hoy se sube al ring.
“La vida es mucho aprendizaje, muchas cosas positivas, muchas experiencias. Estoy curioso y contento de la persona que soy. Doy gracias por la oportunidad. Espero que todos los cubanos que vean esto me apoyen al ciento por ciento. El Doctor del Nocaut está de regreso’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de junio de 2025, 8:18 a. m..