Cada vez que piensas que se acabó, noquea a alguien más. Se acerca el debut de leyenda cubana en BKFC
A los 47 años, Yoel Romero sigue desafiando al tiempo.
El “Soldado de Dios’’ está a días de debutar en Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC) dejando claro que su nombre todavía impone respeto en cualquier jaula o ring.
No importa la edad, no importa la disciplina: cuando el cubano sube al combate, la adrenalina está garantizada.
Para Malki Kawa, director ejecutivo de First Round Management y líder de Dirty Boxing, la presencia de Romero es un lujo y un motor de inspiración. No se trata solo de un peleador: se trata de un símbolo de fuerza, longevidad y conexión con una comunidad que lo ha convertido en ídolo.
“Soy de Miami y sé lo que representa la comunidad cubana. Tener a un ídolo como Yoel fue clave para conectar con el público local. La respuesta fue espectacular. Por eso, aunque en el futuro nos expandamos globalmente, siempre vamos a mantener a la comunidad de Miami y la cubana como una prioridad’’, comentó Kawa.
El debut de Romero en Dirty Boxing fue apenas una muestra de lo que puede aportar a la organización, pero ahora su llegada a BKFC abre un nuevo capítulo y existe una gran expectativa sobre lo que puede hacer en un deporte donde ni la lucha ni el ground and pound están involucrados.
Allí, según Kawa, el plan no cambia: la meta es llevar a Romero a lo más alto de la nueva organización y rebasar todas las barreras temporales y geográficas porque el cubano es conocido en todo el mundo, desde sus grandes momentos como luchador olímpico hasta sus memorables peleas en la UFC.
“El mismo de siempre: que sea campeón mundial’’, agregó el mánager sobre el propósito de su representado quien peleará el 12 de septiembre en el Hard Rock Live de Hollywood, Florida.
“A su edad sigue siendo uno de los peleadores más temidos del mundo. Cada vez que piensas que se acabó, noquea a alguien más. Es como si el tiempo no lo tocara. Tiene el físico, la fuerza, la mentalidad. Es único’’.
Romero no es un peleador cualquiera. Medallista olímpico, estrella en la UFC y ahora protagonista del boxeo sin guantes, su legado se expande más allá de los récords.
Su permanencia en la élite a una edad en que la mayoría ya está retirada lo convierte en una figura distinta, en alguien que no sigue las reglas del tiempo.
Para Kawa, Romero simboliza lo que quiere proyectar con Dirty Boxing: espectáculo, pasión y conexión cultural.
Y si algo ha demostrado el cubano es que, sin importar dónde pelee, siempre atraerá a una multitud dispuesta a vibrar con sus actuaciones.
El futuro de Romero en BKFC todavía tiene muchas páginas por escribirse, pero Kawa lo tiene claro: el “Soldado de Dios’’ seguirá siendo un referente mundial y mientras otros piensan en el retiro, él se empeña en demostrar que todavía queda mucho Yoel por delante.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de septiembre de 2025, 9:13 a. m..