Dirty Boxing va camino a ser tan grande como la UFC, afirma su fundador con sede en Miami
Malki Kawa ha sido por años uno de los hombres más influyentes en los deportes de combate.
Desde su trinchera en First Round Management ha sido arquitecto de las carreras de estrellas como Jon Jones y Jorge Masvidal.
Pero ahora, su visión va más allá del manejo de talentos: su nueva misión se llama Dirty Boxing, una liga emergente que ya está dejando huella y que aspira a quedarse en el mapa por décadas.
Con base en Miami y enraizado en la comunidad latina, Dirty Boxing es una fusión agresiva de boxeo, MMA y entretenimiento puro, que busca atraer tanto a los puristas como a la nueva generación de fanáticos.
Kawa confiesa que la idea nació entre conversaciones de oficina con su hermano y colegas, pero hoy ya está consolidándose como una marca global en ascenso, con audiencias millonarias y una visión clara del negocio.
En esta entrevista exclusiva, el promotor habla sin rodeos sobre el papel de Jon Jones, el impacto de Yoel Romero, el fenómeno de Ilia Topuria y los planes para un evento sin precedentes en la Casa Blanca.
Para Kawa, este es solo el comienzo. Su convicción es clara: Dirty Boxing -que este viernes tiene su tercer evento- no vino a experimentar, vino a quedarse.
¿Cómo nació Dirty Boxing?
“La idea surgió entre mi hermano, mi abuelo, algunos chicos de la oficina y yo. Nos sentamos a hablar sobre lo que nos gustaba y lo que no de cada deporte: boxeo, MMA, kickboxing… y dijimos: “¿Por qué no tomamos lo mejor de cada uno y lo mezclamos en algo emocionante, rápido y lleno de acción, pero que aún tenga técnica y nivel?” Así comenzó Dirty Boxing’’.
¿Qué los diferencia de otras promociones que desaparecen rápido?
“Muchas compañías entran a esto porque ven lo que genera la UFC y piensan que pueden llevarse un pedazo. Pero no entienden el juego. Nosotros sí. Sabemos cómo promover peleas, cómo construir estrellas y cómo monetizar esto. Esa es la diferencia que nos va a permitir estar aquí por mucho tiempo’’.
Desde Hialeah hasta el éxito actual, ¿cómo evalúas el crecimiento?
“Estoy feliz. El crecimiento ha sido continuo, semana tras semana. Cada evento tiene más público. Estamos hablando de aumentos del 30%, 50%, hasta 70% según la plataforma. Hay millones de personas viéndolo. Cuando tienes eso, sabes que estás haciendo algo bien’’.
¿Cuál es tu visión a largo plazo para Dirty Boxing?
“Quiero que Dirty Boxing sea un nombre tan reconocido como la UFC. Estamos en los comienzos, pero así empezó la UFC hace 25 o 30 años. Yo veo que dentro de 20 años la gente va a ver Dirty Boxing como una opción seria en los deportes de combate. No somos MMA, pero estamos reinventando el boxeo con un toque diferente’’.
Jon Jones ha estado muy vinculado a Dirty Boxing. ¿Qué papel juega?
“Jon es un ícono global. Puso el MMA sobre sus hombros y lo llevó al mainstream. Estuvo antes de Conor McGregor y sigue aquí. Tenerlo a bordo fue lógico. Abre puertas que otros no pueden. Su presencia da legitimidad y proyección mundial a nuestra marca’’.
Yoel Romero fue parte del debut. ¿Qué tan importante fue tenerlo?
“Muy importante. Soy de Miami y sé lo que representa la comunidad cubana. Tener a un ídolo como Yoel fue clave para conectar con el público local. La respuesta fue espectacular. Por eso, aunque en el futuro nos expandamos globalmente, siempre vamos a mantener a la comunidad de Miami y la cubana como una prioridad’’.
Ahora Romero está en BKFC. ¿Cuál es el plan con él allí?
El mismo de siempre: que sea campeón mundial. Su edad sigue siendo uno de los peleadores más temidos del mundo. Cada vez que piensas que se acabó, noquea a alguien más. Es como si el tiempo no lo tocara. Tiene el físico, la fuerza, la mentalidad. Es único’’.
Volviendo a Jon Jones, ¿lo veremos en la cartelera de la Casa Blanca?
“Sí. Mucha gente pensó que se trataba de Tom Aspinall o del dinero. No fue así. Jon necesitaba una motivación real para volver. Y un evento en la Casa Blanca es histórico. Puede que nunca vuelva a suceder. Él quiere ser parte de eso. Sabe que, 100 años después, la gente dirá: “Hubo una pelea en la Casa Blanca y Jon Jones estuvo allí’’.
También estás detrás del fenómeno Ilia Topuria. ¿Qué sigue para él?
“Espero que vuelva al octágono a finales de este año. Si hoy no es la mayor estrella de la UFC, lo será en seis meses. Tiene todo: nivel, carisma, presencia, poder. Es un miniTyson. Y lo mejor es que ha conquistado Europa primero. Ahora le toca a Estados Unidos. Va a ser más grande que McGregor. Lo digo sin exagerar’’.
¿De verdad crees que Ilia Topuria puede superar a Conor McGregor?
“Seguro al ciento por ciento. No lo digo por decir. Estoy calculando lo que afirmo. Ya capturó Europa, ahora viene a dominar América. Cuando haces ese camino inverso —el mundial primero y luego América— el impacto es brutal. Tiene estilo, habla bien, noquea de forma espectacular, y su inglés ha mejorado mucho. Está haciendo todo lo necesario para convertirse en la próxima gran estrella global’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de agosto de 2025, 7:56 a. m..