Completo cubano queda a la espera de nueva ruta hacia la faja tras bajarse su rival de eliminatoria
Lo que pintaba como uno de los choques más esperados del cierre de año en el peso pesado acaba de dar un giro inesperado.
El nigeriano Efe Ajagba decidió retirarse del combate eliminatorio final de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) frente al cubano Frank Sánchez, pese a que Sampson Lewkowicz, en representación de PBC, había asegurado la organización de la pelea al ganar la subasta oficial con una oferta de $302,000.
De acuerdo con las reglas del organismo, el monto debía repartirse en un 60 por ciento para Ajagba y un 40 por ciento para Sánchez, con la obligación de realizar el pleito en un plazo de 28 a 90 días. Pero lo que parecía un trámite se convirtió en un callejón sin salida.
Fuentes señalaron a Boxeo Urbano Network que Ajagba presentó nuevas exigencias económicas una vez conocidos los términos de la subasta, lo que frenó las negociaciones y terminó por cancelar el enfrentamiento, dejando a Sánchez a la espera de un nuevo camino hacia el título.
La noticia sorprende porque el combate significaba mucho más que una simple revancha. Sánchez había derrotado a Ajagba en 2021 por decisión unánime, y este nuevo duelo ofrecía al ganador la condición de retador mandatorio al título de la FIB, actualmente en manos de Oleksandr Usyk, el campeón indiscutido de la división.
Sampson Boxing incluso había superado la oferta de Top Rank —la promotora de Ajagba— que se había quedado en $210,000, un detalle que hacía pensar que todo estaba encaminado para que la pelea se concretara en algún momento de la segunda mitad del 2025.
Para Sánchez, el choque era la gran oportunidad de volver a tocar la puerta del campeonato mundial. El cubano venía de recuperarse de la primera derrota de su carrera con un nocaut fulminante en febrero, y había retomado la confianza en un momento clave de su trayectoria.
Este eliminatorio era, sin dudas, la ruta más rápida para colocarse otra vez en el mapa grande de los pesados, pero ahora deberá esperar a que la FIB mueva sus piezas y le asigne un nuevo rival, algo que nadie sabe cuánto tiempo podría demorar.
La salida de Ajagba deja muchas preguntas en el aire. Tras caer ante Sánchez hace cuatro años, el africano había logrado mantenerse invicto en seis presentaciones, aunque con resultados dispares: una victoria por descalificación sobre Zhan Kossobutskiy, una apretada decisión contra Guido Vianello y un empate reciente frente a Martin Bakole en Arabia Saudita.
Aunque seguía presente en el radar de la élite, su decisión de apartarse de esta pelea puede ser vista como un retroceso y, peor aún, como un signo de que no está dispuesto a arriesgarse en el momento en que más lo necesitaba.
El panorama del peso pesado, dominado por la figura de Usyk, vive un ajedrez permanente de cinturones, defensas y rivales obligatorios.
En medio de esa trama, la figura de Sánchez sigue en pie y con la esperanza de que el organismo lo empareje pronto con otro contendiente que le permita mantener viva su ruta hacia el campeonato mundial.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de septiembre de 2025, 4:08 p. m..