Boxeo

Lester Martínez y Christian Mbilli empatan en una guerra sin cuartel en Las Vegas, ¿pero alguien debió ganar?

El guatemalteco Lester Martínez (der.) y el camerunés-canadiense Christian Mbili dejaron el alma en el ring el sábado en Las Vegas y piden revancha inmediata tras un empate de alto voltaje en la división supermediana.
El guatemalteco Lester Martínez (der.) y el camerunés-canadiense Christian Mbili dejaron el alma en el ring el sábado en Las Vegas y piden revancha inmediata tras un empate de alto voltaje en la división supermediana. Especial para el Nuevo Herald

En el Allegiant Stadium de Las Vegas, en la misma noche histórica de Saúl “Canelo Álvarez vs. Terence Crawford, dos guerreros se robaron el corazón del público con una batalla digna de título mundial.

El guatemalteco Lester Martínez y el camerunés radicado en Canadá, Christian Mbilli, firmaron un empate que nadie quería ver porque lo que los fanáticos pedían a gritos era otro asalto, otra guerra, otra entrega como la que ofrecieron en diez episodios electrizantes.

Las tarjetas reflejaron la paridad de la contienda: Patricia Morse Jarman vio ganar a Martínez (97-93), Chris Migliore se inclinó por Mbilli (96-94) y Glenn Feldman decretó el empate con un 95-95.

El veredicto provocó división en las gradas, pero no restó un ápice a la ovación que ambos recibieron de pie hasta en tres ocasiones, cortesía de un público que reconoció la entrega de dos invictos que ahora llevan una mancha compartida en sus récords.

Mbilli, que llegaba como campeón interino del CMB en las 168 libras, dejó su foja en 30-0-1, mientras que Martínez, de 29 años y orgullo de Guatemala, quedó en 19-0-1.

La pelea tenía implicaciones directas para el futuro de la división con la expectativa de que el ganador quedara a un paso de disputar la faja absoluta ante Terence Crawford tras superar a “Canelo Álvarez por decisión unánime.

Desde el campanazo inicial, la estrategia fue clara: Martínez quería igualar la energía de Mbilli y luego desgastarlo con su potencia.

No hubo tiempo para estudios ni para cálculos: fueron metralla pura. Uppercuts del guatemalteco, derechas violentas del camerunés, combinaciones a la cara y al cuerpo que arrancaban gritos de un público que asistía a una de las mejores guerras del año.

En el sexto asalto, Martínez encontró su mejor momento castigando con derechas que dejaron sin aire a Mbilli, quien respondió en el séptimo con ráfagas que parecían imposibles de lanzar después del castigo recibido. El octavo y el noveno fueron una hoguera.

Martínez parecía tener ventaja, pero Mbilli nunca dejó de caminar hacia adelante. En el décimo, ambos se olvidaron de la defensa y regalaron una lluvia de golpes que convirtió la arena en un manicomio de ruido y emoción.

El resultado dejó sabor a poco, porque ninguno de los dos merecía salir sin la gloria absoluta. Pero al mismo tiempo, sembró el clamor por una revancha inmediata, esa que el boxeo necesita cuando dos hombres deciden entregarlo todo sin reservas.

La noche fue grande, pero el eco que retumba es claro: Lester Martínez y Christian Mbilli no resolvieron quién es el mejor… y eso solo puede significar que el próximo capítulo será aún más brutal.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de septiembre de 2025, 0:14 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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