Esta pelea me abre las puertas del Salón de la Fama. La gran meta de un campeón cubano
Esta pelea se siente diferente para Erislandy Lara.
“The American Dream’’, uno de los talentos más finos que ha dado el boxeo cubano en este siglo, regresa al ring este 6 de diciembre en San Antonio no solo para defender su título en una pelea que podría marcar un antes y un después en su extraordinaria trayectoria deportiva, sino para convertirse en campeón unificado.
Lara ha construido una carrera ejemplar: múltiples coronas mundiales, victorias de alto nivel y una vigencia sorprendente a los 42 años.
Ahora, a las puertas del Salón de la Fama, la defensa del 6 de diciembre se convierte no solo en un compromiso deportivo, sino en una declaración final de grandeza ante el kazajo Janibek Alimkhanuly
En un momento donde otros campeones parecen perder fuerza o motivación, Lara sigue aquí, firme, evolucionando, ajustando, ganando por nocaut y demostrando que su inteligencia, su disciplina y su boxeo técnico no conocen fecha de caducidad.
Y con todo esto en juego, conversamos con él sobre legado, motivación, apuestas, Saúl “Canelo’’ Álvarez, Terence Crawford y lo que significa pelear a este nivel después de tantos años de excelencia.
¿Crees que una victoria el 6 de diciembre te pone dentro del Salón de la Fama?
“Claro que sí. Con una victoria el 6 de diciembre creo que ya estoy ahí completo. Con el trabajo que he hecho en el boxeo profesional y mi carrera deportiva, siento que me lo merezco’’.
Muchos cubanos grandes no han entrado. ¿Qué significaría para ti lograrlo?
“Mucho, muchísimo. Uno trabaja muy duro para tener ese reconocimiento cuando se retire. Sería algo importante para mí, para mi familia, para mis hijos y para mi mujer’’.
¿Te da una motivación extra para esta pelea?
“No, todas las peleas son motivadoras. Todas tienen su importancia. He trabajado duro en el gimnasio y estoy enfocado para diciembre. Todo va a salir bien’’.
Yo creo que la gente a veces no valora tu grandeza. ¿Lo sientes así?
“Cada persona tiene su opinión. A veces los cubanos nos apoyamos y a veces nos destruimos. Yo sé lo que he hecho desde que llegué a Estados Unidos. He sido campeón mucho tiempo en 154 y ahora en 160. Me he ganado mi lugar’’.
Desde que subiste a 160, todo ha sido nocaut. ¿Te sientes más cómodo?
“Claro. Me siento más cómodo y más fuerte. Esta es casi mi división natural. No tengo que bajar tanto peso. Todo me sale más natural y los resultados se han visto’’.
Las apuestas no te favorecen, te ponen con solo 21 por ciento de éxito.
“A mí no me importan las apuestas. Que hagan lo que quieran’’.
Siempre dices que no estudias mucho al rival. ¿Sigues igual?
“Igualito. No puedo cambiar a esta altura. Yo leo al rival en el primer round. Ese primer asalto me dice todo. Vengo de la escuela cubana: peleábamos sin ver videos, enfrentando campeones sin conocerlos. Eso me quedó y me funciona’’.
Te veo más plantado últimamente. ¿Es parte de tu evolución?
“Sí. Por eso han venido los nocauts. Menos movimiento, más pelea. La gente dice que corro, pero siempre he dado golpes. Desde que estoy con Ismael Salas en 2019 he hecho ajustes importantes’’.
Canelo parece ir a la baja y tú sigues ahí. ¿Qué te dice eso de ambas carreras?
“Canelo ha tenido una carrera exitosa. Ha tenido peleas fuertes seguidas y quizás necesita un descanso. Él es un buen boxeador y todos quieren pelear con él. Yo lo enfrenté hace 14 años buscando una revancha que nunca llegó, pero seguimos adelante’’.
Crawford ha dicho que podría subir a 160. ¿Te interesa?
“Yo nunca le he dicho que no a nadie. Cuando nadie quería a Paul Williams, yo peleé con él. ¿Cómo no voy a pelear con Crawford? Si él sube a 160 tiene que pelear conmigo o con Carlos Adames. Si quiere ser campeón, tiene que ser con uno de nosotros’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de diciembre de 2025, 7:14 a. m..