Que Cuba tenga un campeón de verdad. El Zambo se prepara para su gran cita este viernes en BKFC
Leonardo Perdomo está listo para dar un paso decisivo en su carrera. El próximo 20 de marzo se subirá al ring del Hard Rock Live de Hollywood, Fort Lauderdale, para enfrentar a Orlando Rashad.
Más que una pelea, para Perdomo este combate representa la oportunidad de consolidar su camino hacia el título mundial y demostrar que su nombre es sinónimo de potencia y disciplina dentro de BKFC.
Perdomo ha construido su carrera centrándose en mejorar sus capacidades físicas y técnicas, dejando cualquier distracción afuera del gimnasio. “Dejo mis problemas en el carro”, asegura, y esa claridad mental se refleja en cada golpe y cada estrategia que despliega en el ring. Su objetivo es claro: no solo ganar, sino impresionar y hacerlo de manera explosiva y decisiva.
El camino hasta esta pelea ha sido meticuloso. Junto a su equipo estudia cada detalle de su preparación, pero nunca se obsesiona con el rival hasta momentos previos a la pelea.
Para él, la clave está en el crecimiento constante, la disciplina diaria y la posibilidad de llevar a Cuba un campeón mundial que represente la determinación y el sacrificio de toda una nación.
¿Qué significa esta pelea dentro de tu carrera?
“No la veo como algo diferente de mis otras peleas. Es una más para mi récord y para que quienes aún no me conocen puedan ver mi estilo: terminar de manera explosiva en menos de un minuto. Todo esto pensando en la próxima, que espero sea por el título mundial y para que Cuba tenga un campeón de verdad’’.
¿Qué opinas de tu rival, Orlando Rashad Coulter?
“La verdad es que no me concentro en el rival hasta poco antes. Llego al Hard Rock Live una hora y media antes, veo sus últimas peleas y ahí mi mánager Julio me hace un briefing táctico. Todo mi campamento se centra en mis capacidades: resistencia, golpeo, explosividad y recuperación. Así me aseguro de estar listo para cualquier escenario’’.
¿Por qué estudias al rival tan cerca del momento de la pelea?
“Porque prefiero enfocarme en mis habilidades y no en el rival. Mi mánager Julio Izquierdo prepara la información y yo decido la estrategia final una hora y media antes de subir al ring. Es como un pequeño “briefing militar”: rápido, técnico y táctico’’.
¿Este es el año en que sientes que tu proceso de espera llega a su fin?
“Sí, siento que todo está alineado. No hay más rodeos. BKFC conoce cómo trabajamos mi madre y yo, y estoy listo para disputar el título en el momento exacto. Nada de lo que pasa en mi carrera es casualidad’’.
Has estado presente en peleas de otros campeones. ¿Qué aprendiste de eso?
“Antes no asistía a las peleas de Ben Rockwell, pero ahora sí vi la de Andrei Arlovski. Observar cómo trabajan otros campeones me da perspectiva de por dónde puedo entrar, pero mi rutina y preparación siguen siendo las mismas: concentración en mí y en mi equipo’’.
Se dice que eres estoico en el ring. ¿Cómo manejas la emoción de una victoria?
“La emoción real no está en el ring. Estoy enfocado en entrenar, ejecutar lo que trabajé y dar gracias a mi familia y a mi equipo. La verdadera satisfacción viene del proceso, del esfuerzo compartido con mi equipo y de cumplir con lo que nos propusimos’’.
¿Qué papel juega tu familia en tu carrera?
“Mi familia es fundamental. Mi madre y Julio son quienes más disfrutan este proceso porque yo estoy siempre con la mente fría. Ellos sienten la presión y la emoción que yo dejo de lado, pero me impulsan a seguir mejorando cada día’’.
Siempre se te ve muy alegre en el gimnasio junto con tu maestro Pedro Roque.
“Entreno con alegría porque dejo mis problemas fuera del gimnasio. Cada sesión es para mejorar, aprender y disfrutar el proceso. La pelea es solo el resultado de años de trabajo, dedicación y pasión, y quiero que la gente lo vea cuando me suba al ring’’.