Tener un talento así es una bendición. Profesor cubano deja listo todo para el Mike Tyson cubano
¡Roqueeee! Este es el grito de guerra de Leonardo Perdomo cuando quiere llamar la atención de su maestro.
Y es que el potente peleador cubano de Bare Kncukle Fighiting Championship (BKFC) y el profesor Pedro Roque han encontrado una química perfecta en el gimnasio y en la vida.
En una división donde abundan nombres, promesas infladas y campeones veteranos que se aferran al trono, el cubano llega a la cifra redonda con algo que no se compra: hambre. Hambre real, de la que se forja durmiendo en un carro viejo y estirando una comida de McDonald’s para que alcance todo el día.
En el gimnasio, su entrenador lo observa con la mezcla de orgullo y responsabilidad que solo sienten los que saben que tienen algo diferente entre manos. Ha trabajado con campeones olímpicos, con figuras mundiales, pero cuando habla de Perdomo el tono cambia. No es rutina. Es convicción.
A días de su regreso al ring este 20 de marzo en el Hard Rock Live, Roque da los puntos finales al campamento. Para él, “El Zambo” no es una promesa más.
Es un noqueador natural con técnica, explosividad y una historia de sacrificio que empuja cada golpe. De modo que el mensaje es claro: esta no es una pelea más sino la antesala de algo grande.
Perdomo cumplió 30 años. ¿Qué significa verlo en este momento de su carrera?
“Cada segundo que pasa me siento más feliz y más bendecido de tenerlo en mi gimnasio. Esto no lo puede tener todo el mundo. En su momento lo tuvieron los iniciadores de Floyd Mayweather, de Andre Ward, de Shakur Stevenson… El que más me viene a la mente por la edad es Angelo Dundee con Muhammad Ali. Tener un talento así es una bendición’’.
Ha tenido campeones olímpicos y mundiales. ¿Qué hace diferente a Perdomo?
“Un producto como este es muy difícil de encontrar. El Zambo es un producto para lograr algo grande, enome, no para quedarse, para producir bien. Tiene algo especial’’.
Usted ha hablado mucho de su poder. ¿Es tan devastador como parece?
“Hay que ver peleas de Mike Tyson y ver a El Zambo. Esa fuerza, esa explosividad, la técnica con la que entra… esto no es solo tirar un golpe. Cualquiera tira un golpe. Hay que tirarlo con técnica. Y él combina técnica con explosividad’’.
¿De dónde nace ese instinto noqueador?
“El Zambo viene ganando competencias nacionales en Cuba desde los ocho años, cuando había que ganar de verdad. En esa época había nivel. Además, en los sparrings siempre ha sido un noqueador natural’’.
Usted ha dicho que en Cuba ya no es lo mismo en el boxeo.
“En Cuba hay talento, pero el sistema no deja desarrollar. Ya no existen aquellos torneos nacionales con cientos de boxeadores. El Zambo tuvo la visión de venir a Estados Unidos, donde hay libertad y oportunidades. Aquí se está desarrollando porque lo tiene todo para hacerlo’’.
Su historia personal también pesa. No llegó en condiciones fáciles…
“Para nada. No llegó en cuna de oro. Durmió en un carrito viejo, no en un Lexus ni en un Mercedes. Apenas tenía dinero para comer. Iba a McDonald’s y con eso vivía el día entero. Guardaba una galletita para la noche. Es un hombre de sacrificio, por eso se merece todo’’.
El 20 de marzo tiene una pelea clave. ¿Cómo marcha el campamento?
“Va muy bien. Ya hicimos guanteo y estamos trabajando específicamente los golpes y la explosividad para ganar. Ayer en él guanteo salieron todas las tácticas al 100%. Estamos encaminados’’.
¿Será este el año del título mundial?
Seguro. Había otros planes, pero ahora pueden cambiar las cosas. Nosotros creemos que ya merecemos ir directo al título por lo que hemos hecho y por la juventud de El Zambo. Hay campeones de 44, 46, 47 años. Hay que cuidar a El Zambo, que tiene 30, y darle la oportunidad. Vamos para adelante’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de marzo de 2026, 7:50 a. m..