Boxeo

El Doctor del KO evalúa salto al bare knuckle: otro cañón cubano podría llegar el boxeo a mano limpia

El excampeón mundial crucero Yunier Dorticós, dueño de un poder devastador, se sumaría a la ola de peleadores cubanos que han encontrado en el bare knuckle un nuevo escenario para brillar.
El excampeón mundial crucero Yunier Dorticós, dueño de un poder devastador, se sumaría a la ola de peleadores cubanos que han encontrado en el bare knuckle un nuevo escenario para brillar.

El nombre de Yunier Dorticós vuelve a sonar con fuerza, esta vez no por una pelea titular en el boxeo tradicional, sino por posibles conversaciones que lo llevarían al mundo del boxeo a puño limpio.

El excampeón mundial crucero, quien reinó bajo la AMB y la FIB, estaría evaluando seriamente unirse a una empresa de bare knuckle, un terreno donde la dureza y el poder puro marcan la diferencia… y donde pocos encajan mejor que él.

Cuba, históricamente potencia del boxeo técnico, ha demostrado también que sabe adaptarse al combate sin guantes.

Desde los días del explosivo Héctor Lombard, uno de los pioneros en este tipo de peleas, hasta nombres más recientes como Alberto Blas y Gustavo Trujillo, el talento de la isla ha dejado huella en esta disciplina.

A esa lista se sumó recientemente un veterano ilustre como Yuriorkis Gamboa, confirmando que el salto al bare knuckle no es una moda pasajera, sino una alternativa real para figuras consolidadas.

Si Dorticós decide dar ese paso, lo haría con un aval temible: su pegada.

El cienfueguero ganó sus primeras 17 peleas por nocaut, una cifra que habla por sí sola y que, en un entorno donde los guantes no amortiguan el impacto, podría convertirlo en una amenaza inmediata. Su estilo agresivo, directo y sin concesiones parece hecho a la medida de este tipo de combate.

Además, no estaría solo en este camino. En Miami, Dorticós entrena bajo la guía del experimentado profesor Pedro Roque, compartiendo gimnasio con otro pegador de respeto como Leonardo Perdomo. Ambos, orgullosamente cienfuegueros, representan una dupla de poder pocas veces vista, capaz de estremecer cualquier división en la que compitan.

El posible salto de Dorticós al bare knuckle no solo añadiría otro nombre de peso a esta disciplina en crecimiento, sino que reforzaría una narrativa cada vez más evidente: cuando se trata de pelear, con o sin guantes, el talento cubano siempre encuentra la manera de imponerse.

De concretarse este movimiento, Dorticós no solo estaría apostando por una nueva etapa en su carrera, sino también por un escenario donde la experiencia y la inteligencia táctica cuentan tanto como la pegada.

A sus 39 años, el cienfueguero ha visto y hecho de todo en el boxeo profesional, y esa veteranía podría ser un factor clave en un deporte donde cada error se paga caro. No sería el primero en reinventarse, pero sí uno de los más peligrosos en hacerlo.

Para el público del sur de la Florida, donde la comunidad cubana sigue de cerca cada paso de sus atletas, la posible incursión de Dorticós en el bare knuckle tendría un atractivo especial.

Ver a dos artilleros de Cienfuegos como Dorticós y Perdomo compartiendo cartelera en este formato sería un espectáculo cargado de identidad, orgullo y, sobre todo, nocauts. Porque si algo garantiza Dorticós, esté donde esté, es que cuando conecta… la pelea no llega a las tarjetas.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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