Alguna vez fue rey del boxeo, ¿podrá recuperar ese estatus ante La Torre Infernal en Las Vegas?
Keith Thurman fue el mejor alguna vez. Reinó en la división welter, estuvo en la lista de los mejores libra por libra y ahora se prepara para una de las peleas más importantes de su carrera.
Este 28 de marzo en Las Vegas, se enfrenta a Sebastián Fundora, un rival joven, alto y poderoso, en un combate que podría ser la última oportunidad del americano de volver a tocar el cielo del boxeo.
Thurman llega cargado de experiencia, de historias, de cicatrices y de victorias que lo hicieron grande. Desde sus primeros combates a los nueve años, pasando por los torneos nacionales y sus días como campeón mundial unificado, cada momento lo moldeó y lo preparó para este desafío.
Pero ahora, con la carrera en una etapa donde cada pelea cuenta, esta oportunidad contra Fundora tiene un sabor especial: no solo es un combate por un título, es la chance de reafirmar su legado y de recordarle al mundo quién es Keith Thurman.
Fuiste de lo mejor. Cuando miras esos días, ¿qué viene a tu mente?
“No, hombre, es solo boxeo. Vivir la vida que he vivido es un sueño hecho realidad. Tuve mi primera pelea a los nueve años, y por suerte, gané. Eso me motivó a seguir peleando. Gané mi primer campeonato estadounidense, y aunque era joven, el sentimiento de ser campeón se quedó conmigo. Pasé seis o siete años en la carrera amateur antes de convertirme en profesional y competir internacionalmente. Finalmente, entendí que el boxeo podía ser una profesión y me dediqué a ello. Subir al top 10, pelear en HBO, enfrentar a guerreros como Danny García y Shawn Porter… todo fue un sueño hecho realidad’’.
Fundora es tan grande, tan alto. ¿Cómo te enfrentas a un tipo así?
“¡Golpeándolo duro! Ha sido golpeado antes, no es imparable. Fundora está mejorando, y me recuerda un poco a Paul Williams en 147 libras. Tiene altura, alcance y entiende cómo pelear. Ha aprendido a ser más metódico, a ser táctico y a elegir sus momentos. Ese es un aprendizaje que todos obtenemos con la madurez en el deporte. Vamos a ver qué trae a la mesa el 28 de abril y cómo mis tácticas veteranas pueden hacer la diferencia’’.
Entre tus días como campeón y ahora, hubo lesiones y tiempo perdido.
“Mirando atrás, creo que fui paciente. Esperaba la pelea correcta en el momento adecuado. La pandemia y otras circunstancias pausaron mi carrera, pero eso también me enseñó a manejarme y a esperar oportunidades justas. La inactividad y las lesiones fueron frustrantes, pero aquí estamos, listos para pelear’’.
¿Sientes que esta pelea también es una manera de recordar al público?
“No necesito recordarle a nadie quién es Keith Thurman. Si conoces el boxeo, recuerdas a Keith Thurman. Pero sí, hay una nueva generación de fanáticos que no me vio pelear. Esto es una oportunidad para ganar nuevos seguidores y mostrarles por qué fui campeón mundial unificado. Para los viejos, será un regreso esperado; para los nuevos, una introducción al verdadero Keith Thurman’’.
¿Qué mensaje quieres dejar con este combate?
Mostrar que la experiencia y la dedicación siguen siendo relevantes. Que aunque el tiempo pasó y enfrenté obstáculos, sigo siendo competitivo al más alto nivel. Esta pelea es para consolidar mi legado y abrir una puerta para lo que sigue en mi carrera’’.