Boxeo

Tú eres un guerrero, tú tienes... Peleador cubano apuesta al dolor, sobrevive al riesgo y triunfa

El cubano Yoenis Téllez resistió una fractura nasal en el tercer asalto, decidió continuar y venció a Brian Mendoza por decisión unánime, en la cartelera celebrada el sábado en Las Vegas.
El cubano Yoenis Téllez resistió una fractura nasal en el tercer asalto, decidió continuar y venció a Brian Mendoza por decisión unánime, en la cartelera celebrada el sábado en Las Vegas. Premier Boxing Champions

En el boxeo hay noches que definen carreras, y otras que revelan carácter. Para Yoenis Téllez, lo ocurrido en el MGM Grand fue ambas cosas. El cubano no solo regresó al camino de las victorias, sino que lo hizo atravesando el tipo de adversidad que separa a los buenos de los que están hechos para cosas grandes.

El momento clave llegó en el tercer asalto, cuando un choque de cabezas con Brian Mendoza le destrozó la nariz. La sangre inundó el rostro de Téllez y por instantes pareció que todo se venía abajo. El propio peleador describió luego el dolor como un “10 de 10”, con dificultades incluso para respirar. Ahí estuvo la encrucijada: abandonar o seguir.

Y Téllez eligió el riesgo.

Porque continuar en esas condiciones no era una decisión menor. Era exponerse a más castigo, a perder claridad, incluso a que la pelea fuera detenida.

Pero el cubano apostó por su instinto de peleador, escuchó a su esquina y regresó al combate con una determinación que terminó marcando la diferencia. Esa decisión, arriesgada y valiente, terminó siendo el punto de inflexión de la noche.

“Mi esquina me llevó de nuevo a la pelea’’, recordó El Bandolero. “Tú eres un guerrero, tú tienes pelotas, me dijeron. Y eso me hizo volver al combate con más fuerza que antes’’.

Antes de ese episodio, Téllez ya había mostrado buenas señales, soltando las manos con soltura en el segundo asalto. Después, tuvo que reinventarse sobre la marcha. Ajustó su boxeo, manejó los tiempos y, aunque Mendoza encontró momentos —especialmente en el sexto y séptimo—, el cubano nunca perdió el control total de la pelea.

El noveno asalto fue su mejor carta de presentación: conectó con potencia, sacudió a su rival en más de una ocasión y dejó claro que, pese al castigo recibido, seguía siendo el hombre más preciso sobre el ring. En los intercambios finales, su selección de golpes y su disciplina táctica terminaron inclinando definitivamente la balanza.

Las tarjetas de los jueces (98-92, 97-93, 97-93) reflejaron esa superioridad en una victoria que vale más de lo que dice el papel. Téllez, ahora con marca de 12-1, no solo se sacude el revés sufrido meses atrás, sino que reafirma su presencia en una división exigente y competitiva.

Porque más allá del resultado, lo que queda es el mensaje: Téllez está de vuelta. Y lo está no por una noche perfecta, sino por haber sobrevivido a una imperfecta. Apostó al riesgo cuando todo apuntaba al colapso… y le salió bien. Ahora, con el impulso recuperado, vuelve a colocarse en la conversación por cosas mayores dentro de las 154 libras.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de marzo de 2026, 0:53 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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