Completo cubano no baja los brazos tras enfrentar a la mole humana: “Esa pelea me subió de nivel”
Hay derrotas que hunden carreras y otras que, aunque duelan, terminan revelando el verdadero tamaño de un peleador.
Para Lenier Peró, lo sucedido frente a Jarrell Miller parece pertenecer a la segunda categoría. El cubano salió sin la victoria, pero también salió con algo que en el boxeo pesa muchísimo: credibilidad.
Porque enfrentarse a un hombre superior a las 300 libras, intercambiar golpes en el centro del ring y mantenerse firme en medio de una auténtica guerra dejó claro que Peró no llegó a este nivel por accidente.
La pelea fue áspera, intensa y físicamente brutal, pero también colocó al antillano en el radar de una división pesada que siempre está buscando hombres capaces de ofrecer espectáculo y corazón.
Ahora, ya recuperado y sin secuelas físicas importantes, Peró mira hacia adelante con una mezcla de autocrítica y confianza.
Sabe que hay detalles por corregir, pero también entiende que su actuación frente a Miller le abrió puertas dentro de una industria donde muchas veces una pelea memorable vale tanto como una victoria.
¿Cómo te sientes después de esa pelea?
“Contento. Pasó todo superbien. Creo que fue una buena pelea, una pelea que como quiera, aunque tuve la derrota, me subió de nivel y saben que estoy listo para este nivel, así que van a venir muchas más oportunidades ahora”.
¿Qué te dijeron en Matchroom después de la pelea?
“No, supercontentos. Que tengo tremendo corazón, que eso es superimportante. Aparte, es una pelea que vendió muchísimo también, que fue vista por millones de personas y creo que gustó. Fue una pelea que fue una guerra y seguiremos dando más guerra todavía”.
A veces el boxeador cubano recibe críticas haga lo que haga: si se mueve mucho dicen que corre y si se planta a intercambiar dicen que peleó mal…
“‘¿Que equivoqué la pelea?’. No… uno sube siempre con un plan, pero surgen cosas arriba del ring, el cuerpo reacciona, pero lo bueno es que morimos valientes ahí y peleamos valientes. Dimos el corazón, dimos todo. Vieron que no nos quedamos con nada y eso también te lleva a otro nivel”.
¿Cuándo volveremos a ver a Lenier Peró en el ring?
“Cuando quieran, ya yo estoy listo. Gracias a Dios estoy sano. No tengo nada. Así que listo para pelear ya. En cualquier momento que me avisen, estoy de vuelta”.
¿Qué confianza te deja haber soportado el poder y el tamaño de un rival como Miller?
“No, eso me da una confianza… Yo me juego los ojos cerrados y fue a toda guerra, así que ahora hay cosas que se pueden mejorar en el ring y yo sé lo que es, así que vamos a venir mucho más fuertes, a dar el máximo”.